Pimientos asados con ajo y cilantro, listos en 30 minutos

El truco que más ayuda en esta receta es secar muy bien los pimientos tras lavarlos. Si quedan húmedos, en lugar de dorarse y caramelizarse, se cocerán al vapor y quedarán blandos. Usa papel de cocina y sécalos concienzudamente, sobre todo por dentro tras quitar las semillas.
Para que se asen de forma uniforme, corta todas las tiras con un ancho similar, de unos 2 cm. Así se cocinarán a la vez. Al colocarlas en la bandeja, procura que queden en una sola capa, sin amontonarse. Si se superponen, unas quedarán crudas y otras pasadas. Rocía con las 2 cucharadas de aceite de oliva y mezcla con las manos para que se impregnen bien todas las piezas.
El punto del asado es clave: deben hornearse unos 20 minutos a 200°C hasta que los bordes empiecen a tomar color y la carne esté tierna. No los saques antes, aunque parezcan hechos, o les faltará ese sabor dulce y ligeramente ahumado. En ese momento, añade el ajo picado y hornea solo 5-7 minutos más. Vigílalo, porque si el ajo se quema amarga todo el plato.
Mientras se hornean, prepara la mezcla de cilantro con el vinagre, la pimienta y el aceite restante. El vinagre de vino tinto aporta la acidez necesaria para equilibrar la dulzura de los pimientos. Si lo tienes, añade una pizca de pimentón dulce en este paso, no antes, para que no se queme en el horno.
El reposo final de al menos 10 minutos es imprescindible. Al mezclar los pimientos calientes con la preparación de cilantro, los sabores y aromas se integran profundamente. Pruébalos y ajusta de sal en este momento. Se pueden servir calientes, pero a temperatura ambiente los sabores están aún más desarrollados, por lo que es un plato perfecto para preparar con antelación.
Si te sobra, guárdalo en la nevera en un recipiente hermético. Al día siguiente estará incluso más sabroso. Sírvelo tal cual, a temperatura ambiente, o recaliéntalo ligeramente en una sartén.
Añade 100g de queso feta desmenuzado sobre los pimientos calientes justo antes de servir. El calor derretirá ligeramente el queso creando una textura cremosa.
Espolvorea 50g de almendras fileteadas y tostadas sobre los pimientos al servir para añadir crujiente y sabor a nuez.
Añade 1-2 guindillas frescas picadas junto con el ajo durante el horneado para un toque picante intenso.
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Se puede servir frío o recalentar suavemente en el microondas o en una sartén.
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23 de febrero de 2026
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