Un plato tradicional español con un toque mediterráneo

Los pimientos rellenos de bacalao son una deliciosa especialidad de la cocina española que combina la suavidad del pescado con la dulzura natural de los pimientos. Este plato tiene sus raíces en las regiones costeras de España, donde el bacalao ha sido un ingrediente fundamental durante siglos, especialmente en la cocina mediterránea y atlántica. La tradición de rellenar pimientos con pescado se remonta a las comunidades pesqueras que buscaban formas creativas de aprovechar sus capturas.
El sabor de este plato es una armonía perfecta entre el bacalao desalado, que aporta un sabor salado y textura firme, y la dulzura natural de los pimientos rojos asados. La combinación se complementa con cebolla, ajo y tomate, creando una base aromática que realza todos los sabores. La textura es contrastante: los pimientos tiernos pero con cuerpo, el relleno cremoso y el gratinado final crujiente.
Para preparar este plato, es fundamental desalar correctamente el bacalao, proceso que puede llevar entre 24 y 48 horas dependiendo del grosor del filete. Los pimientos deben seleccionarse de tamaño similar para que se cocinen uniformemente, preferiblemente pimientos rojos carnosos que mantengan su forma durante el horneado. La técnica de asar los pimientos antes de rellenarlos es clave para desarrollar su dulzor natural.
En cuanto a la presentación, se recomienda servir los pimientos sobre una cama de salsa de tomate casera, adornados con unas hojas de perejil fresco. El contraste de colores entre el rojo intenso de los pimientos, el blanco del bacalao y el verde del perejil crea un plato visualmente atractivo. Para una presentación más elegante, se puede añadir un hilo de aceite de oliva virgen extra alrededor del plato.
Este plato es perfecto para ocasiones especiales pero también se adapta a comidas familiares. Su versatilidad permite variaciones según la temporada y los ingredientes disponibles. La combinación de proteínas de calidad del bacalao con las vitaminas de los pimientos lo convierte en una opción nutritiva y equilibrada.
Un consejo importante es dejar reposar los pimientos unos minutos después de sacarlos del horno, ya que esto permite que los sabores se integren mejor y facilita el servicio. La temperatura ideal de servicio es tibia, no demasiado caliente, para apreciar todos los matices de sabor.
Añadir al relleno 2 cucharadas de pasas remojadas y 2 cucharadas de piñones tostados para un toque dulce y crujiente.
En lugar de bechamel, cubrir los pimientos con salsa de tomate casera antes de gratinar.
Usar pimientos del piquillo en lugar de pimientos grandes para servir como aperitivo.
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Calentar en horno a 160°C durante 15 minutos o en microondas 2-3 minutos.