Un clásico vasco reinventado con manzanas normandas y chalotas caramelizadas

La piperade es un plato tradicional vasco que ha viajado a través de los Pirineos para encontrar una reinterpretación normanda. Esta versión fusiona los pimientos rojos y verdes típicos del País Vasco con las manzanas características de Normandía y las chalotas caramelizadas que aportan dulzor y profundidad.
El resultado es un guiso vibrante donde los pimientos mantienen su textura crujiente mientras se ablandan ligeramente en el jugo de tomate. Las manzanas aportan una acidez refrescante que equilibra la dulzura de las chalotas, creando un perfil de sabor complejo que evoluciona en cada bocado. La combinación de especias como el pimentón ahumado y el tomillo fresco añaden notas terrosas que complementan perfectamente los vegetales.
La textura es un punto intermedio entre un ratatouille y un confit, donde los ingredientes se mantienen reconocibles pero perfectamente integrados. Los pimientos aportan crujiente, las manzanas se deshacen ligeramente y las chalotas caramelizadas añaden pequeños puntos de intensidad dulce que sorprenden al paladar.
Para la presentación, se recomienda servir en platos hondos individuales, adornando con unas hojas frescas de perejil o cilantro. Un chorrito de aceite de oliva virgen extra justo antes de servir realza los aromas y añade brillo. Se puede acompañar con rebanadas de pan rústico tostado para aprovechar los jugos del guiso.
Este plato es perfecto para una comida informal entre amigos o una cena familiar nutritiva. Su versatilidad permite servirlo como plato principal vegetariano o como guarnición para carnes a la parrilla. Los sabores mejoran si se deja reposar unos minutos antes de servir, permitiendo que los ingredientes intercambien sus esencias.
La piperade normanda representa la fusión gastronómica entre dos regiones francesas ricas en tradición culinaria. Es un homenaje a los productos de temporada y una demostración de cómo ingredientes simples, tratados con respeto, pueden crear un plato memorable y reconfortante.
Haz huecos en la piperade y casca huevos sobre ella. Tapa y cocina a fuego lento hasta que las claras estén cuajadas pero las yemas sigan líquidas.
Añade 150g de chorizo picado al sofrito de chalotas para una versión no vegetariana con sabor ahumado.
Transfiere la mezcla a una fuente para horno, cubre con queso rallado y gratina durante 10 minutos a 200°C.
Deja enfriar completamente la piperade, transfiere a un recipiente hermético y refrigera. Calienta a fuego lento en una sartén o en el microondas antes de servir.
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