Una versión francesa de la pizza con cebolla caramelizada y ajo

La Pissaladière es un plato tradicional de la región de Niza, en el sur de Francia, que combina influencias italianas y francesas. Esta versión lionés incorpora un toque especial con ajo asado, añadiendo profundidad y complejidad a los sabores clásicos. Se trata esencialmente de una pizza francesa sin tomate, donde la cebolla caramelizada lentamente es la estrella principal.
La textura de la Pissaladière es una deliciosa combinación de masa crujiente por fuera y suave por dentro, coronada con cebollas dulces y sedosas que se han cocinado a fuego lento durante horas. El ajo asado añade una cremosidad única y un sabor ahumado que complementa perfectamente la dulzura de la cebolla. Las anchoas tradicionales se omiten en esta versión vegetariana, pero se mantiene el carácter umami con aceitunas negras y hierbas provenzales.
El proceso de caramelización de la cebolla es fundamental para este plato. Requiere paciencia y atención, ya que las cebollas deben cocinarse a fuego muy bajo durante al menos 45 minutos para desarrollar su dulzura natural sin quemarse. Este método lento permite que los azúcares naturales de la cebolla se liberen gradualmente, creando una mermelada salada que es el corazón de la Pissaladière.
Para la presentación, se recomienda cortar la Pissaladière en rectángulos o cuadrados, siguiendo la tradición francesa. Se puede servir caliente o a temperatura ambiente, lo que la hace ideal para picnics o comidas al aire libre. Decorar con hojas frescas de tomillo o romero justo antes de servir añade un toque aromático y visualmente atractivo.
Este plato es perfecto para ocasiones informales con amigos o como parte de una comida más elaborada. Su versatilidad permite acompañarlo con una ensalada verde simple o con verduras asadas. La combinación de sabores complejos con una preparación relativamente sencilla hace de la Pissaladière un plato impresionante pero accesible para cocineros caseros.
Un consejo importante es preparar la masa con anticipación, permitiendo que fermente lentamente en el refrigerador durante la noche. Esto desarrolla mejor el sabor y hace que la masa sea más manejable. También se puede preparar la cebolla caramelizada con un día de antelación, ahorrando tiempo el día de servir.
Añadir 150g de queso de cabra desmenuzado sobre las cebollas antes de hornear para una versión cremosa.
Volver a la receta original añadiendo 8-10 filetes de anchoas en aceite sobre las cebollas antes de las aceitunas.
Dividir la masa en porciones individuales y hornear en moldes para muffins para una presentación de aperitivo.
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Calentar en horno a 180°C durante 10 minutos para recuperar la textura crujiente.
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