Plátanos caramelizados con canela, listos en minutos

El error más típico aquí es usar plátanos que no están lo suficientemente maduros. Necesitas que estén con la piel casi negra. Si los usas verdes, el interior quedará seco y harinoso, y no tendrán el dulzor natural que es la base del plato.
Para freírlos, calienta el aceite con la mantequilla a fuego medio. La mantequilla aporta sabor, pero se quema fácil. Añade las rodajas en una sola capa, sin amontonar, y déjalas quietas 2-3 minutos por lado para que se forme una buena costra dorada. Si las mueves mucho, no se dorarán bien.
El momento clave es añadir el azúcar. Solo lo hagas cuando los plátanos ya estén dorados. Espolvorea la mezcla de azúcar moreno y canela, añade la vainilla y una pizca de sal (esto corta la dulzura y realza el sabor). Remueve con cuidado. En apenas 1-2 minutos el azúcar se derretirá y formará un caramelo pegajoso. Si te pasas, se quemará y amargará.
Sírvelos inmediatamente, calientes. Si esperan, el caramelo se solidifica y pierdes el contraste entre el exterior crujiente y el interior blando. Mi consejo: acompáñalos con un helado de vainilla frío. No los recalientes, lo mejor es comerlos al momento.
Añade coco rallado a la mezcla de azúcar para un sabor tropical más intenso.
Hornea los plátanos en lugar de freírlos, rociados con un poco de aceite y la mezcla de azúcar.
Espolvorea nueces picadas o almendras fileteadas sobre los plátanos al servir.
Guarda los plátanos sobrantes en un recipiente hermético en el refrigerador. Recalienta en el microondas o sartén a fuego bajo.
Tus apuntes privados
Guarda tus notas privadas
Anota tus trucos, cambios y variaciones personales. Solo tú podrás verlos.
Tu cuenta no tiene coste. Los primeros 7 días te regalamos el Plan Plus completo. Después sigues gratis, sin pagar nada.
23 de febrero de 2026
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.