Tradicional plato yucateco de cerdo marinado a la parrilla

El Poc Chuc es un emblemático platillo de la cocina yucateca que tiene sus raíces en la fusión de tradiciones mayas y españolas. Su nombre proviene del maya y significa "carne asada sobre piedras calientes", aunque en la actualidad se prepara principalmente a la parrilla o plancha. Este plato representa la esencia de la gastronomía peninsular, donde los sabores ácidos y cítricos se combinan magistralmente con la carne de cerdo para crear una experiencia única.
La preparación del Poc Chuc requiere paciencia, ya que la clave está en la marinada. El jugo de naranja agria, típico de la región, actúa como ablandador natural mientras imparte un sabor característico que distingue este platillo de otras preparaciones de cerdo. La carne debe reposar varias horas en esta marinada para que absorba completamente los sabores cítricos y especiados.
La textura del Poc Chuc es extraordinaria: exterior ligeramente carbonizado y crujiente, mientras que el interior permanece jugoso y tierno. La carne se corta en finas lonchas que permiten apreciar la perfecta cocción y la penetración de los sabores de la marinada. Cada bocado ofrece una combinación equilibrada de acidez, dulzor y umami.
Para la presentación tradicional, el Poc Chuc se sirve sobre una cama de cebolla morada curtida en naranja agria, acompañado de frijoles refritos, arroz blanco y tortillas de maíz hechas a mano. La guarnición de salsa de chile habanero es imprescindible para quienes disfrutan del picante, aunque debe servirse aparte para que cada comensal ajuste el nivel a su preferencia.
Este plato es ideal para compartir en reuniones familiares o celebraciones, ya que su preparación en cantidad es relativamente sencilla una vez dominada la técnica de la marinada. La versatilidad del Poc Chuc permite servirlo tanto en ocasiones informales como en cenas más elaboradas, siempre manteniendo su auténtico sabor yucateco.
Un consejo importante para obtener los mejores resultados es utilizar carne de cerdo de buena calidad, preferiblemente lomo o pierna, y respetar los tiempos de marinado. La cocción debe realizarse a fuego alto pero controlado para lograr ese característico sellado exterior sin secar la carne. La presentación en platos de barro o madera realza la experiencia culinaria y conecta con las tradiciones ancestrales de la región.
Sustituye el cerdo por pechugas de pollo deshuesadas y sin piel. Reduce el tiempo de marinado a 2-3 horas.
Usa filetes de seitán o tofu extra firme en lugar de carne. Aumenta el tiempo de marinado a 6 horas para mejor absorción de sabores.
Experimenta con jugo de toronja o una mezcla de limón y naranja para variar el perfil ácido de la marinada.
Guarda la carne cocida separada de los acompañantes. La cebolla curtida puede almacenarse hasta 5 días en refrigeración. Recalentar la carne a fuego medio en sartén para mantener la textura.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.