Un plato principal gourmet con pollo jugoso, verduras asadas y una salsa cremosa de vino blanco

Este plato de pollo a baja temperatura es una deliciosa combinación de técnicas modernas y sabores mediterráneos tradicionales. La cocción a baja temperatura garantiza un pollo extremadamente jugoso y tierno, mientras que el calabacín asado aporta una textura suave y un sabor ligeramente dulce que complementa perfectamente la proteína.
La salsa de vino blanco preparada en Thermomix es el elemento que une todos los componentes del plato. Con una base de vino blanco reducido, crema y hierbas frescas, esta salsa cremosa pero ligera realza los sabores sin opacarlos. El Thermomix permite obtener una textura perfectamente emulsionada y homogénea, algo difícil de lograr con métodos tradicionales.
La técnica de cocción a baja temperatura, aunque requiere paciencia, transforma completamente la textura del pollo. En lugar de secarse como ocurre con métodos convencionales, las fibras musculares se deshacen suavemente en la boca, manteniendo todos sus jugos naturales. Esta técnica es especialmente adecuada para pechugas de pollo, que suelen quedar secas cuando se cocinan rápidamente a alta temperatura.
Para la presentación, se recomienda colocar el calabacín asado como base en el plato, disponer las pechugas de pollo cortadas en rodajas diagonales sobre las verduras, y napar generosamente con la salsa de vino blanco. Unas hojas frescas de perejil o cilantro picadas finamente añaden un toque de color y frescura. Para un acabado gourmet, se puede espolvorear con pimienta negra recién molida y unas gotas de aceite de oliva virgen extra.
Este plato es perfecto para ocasiones especiales donde se desea impresionar sin pasar horas en la cocina. La combinación de técnicas modernas (baja temperatura y Thermomix) con ingredientes clásicos mediterráneos crea un equilibrio perfecto entre tradición e innovación culinaria. El resultado es un plato elegante, saludable y lleno de sabor que deleitará a los comensales más exigentes.
Usar muslos de pollo deshuesados en lugar de pechugas. Aumentar el tiempo de cocción a baja temperatura a 75-90 minutos debido al mayor contenido de grasa y tejido conectivo.
Sustituir el vino blanco por caldo de pollo adicional y el jugo de medio limón. Añadir una cucharadita de vinagre de manzana para dar acidez.
Añadir 200g de setas variadas (champiñones, shiitake, portobello) salteadas a la salsa de vino blanco para dar más cuerpo y sabor umami.
Guardar el pollo, calabacín y salsa por separado en recipientes herméticos en la nevera. Calentar el pollo y calabacín en el horno a 180°C durante 10-15 minutos y la salsa a fuego bajo revolviendo constantemente.
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