Pollo jugoso con zanahorias caramelizadas y salsa de coco al curry

Para que quede de diez, empieza por controlar la temperatura del baño María. Usa un termómetro fiable y mantén el agua a 65°C durante los 45-50 minutos de cocción del pollo. Si sube, la carne se secará; si baja, no se cocinará bien. El punto perfecto es una temperatura interna de 63°C en el centro de la pechuga.
Al sellar el pollo al vacío, asegúrate de que no quede aire dentro de la bolsa. Si no tienes máquina, usa el método de inmersión: mete la bolsa con el pollo en un recipiente con agua, dejando solo la abertura fuera, y el agua empujará el aire hacia fuera antes de cerrarla. Deja que los sabores del ajo, tomillo, sal y pimienta se integren en la nevera durante esos 30 minutos.
Para las zanahorias, el truco está en la cocción al vapor: deben quedar tiernas pero firmes antes de pasarlas por la sartén. Si las cueces demasiado, se desharán al caramelizarlas con la mantequilla y la miel. En la sartén, déjalas solo 3-4 minutos a fuego medio para que cojan color sin quemarse.
La salsa en la Thermomix es sencilla, pero atención al espesor. Si te queda muy líquida, añade una cucharada de maicena disuelta en agua fría en el último minuto de cocción. El zumo de limón es clave, corta la grasa del coco y da frescor. Pruébala y ajusta la sal al final, después de que se hayan integrado todos los sabores.
El paso final es el sellado rápido del pollo. Sácalo de la bolsa, sécalo muy bien con papel de cocina y ponlo en una sartén bien caliente con aceite. Un minuto por lado es suficiente solo para darle color y textura; la carne ya está cocida. Si lo dejas más, perderá jugosidad. Córtalo en rodajas contra la fibra para que quede más tierno al comer.
Si te sobra, guarda por separado el pollo (cortado o entero), las zanahorias y la salsa. Para recalentar el pollo, hazlo suavemente en el microondas cubierto o unos segundos en una sartén con un poco de la salsa para que no se seque.
Sustituir el pollo por filetes de seitán o tofu firme prensado. Cocinar a baja temperatura a 60°C durante 30 minutos.
Añadir calabacín, pimiento rojo o espárragos trigueros a las zanahorias para más variedad de texturas y colores.
Añadir 1 chile rojo fresco o 1/2 cucharadita de cayena a la salsa de coco para quienes prefieran un toque picante.
Guardar el pollo, las zanahorias y la salsa por separado en recipientes herméticos. Calentar el pollo suavemente en el microondas o al baño María antes de servir. La salsa puede espesarse al refrigerarse, añadir un poco de agua o caldo al recalentar.
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23 de febrero de 2026
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