Una versión baja en carbohidratos del clásico pollo con pesto, ideal para dietas cetogénicas

Este pollo a la plancha con pesto keto es una reinterpretación moderna del clásico italiano, adaptada para quienes siguen una dieta baja en carbohidratos. La combinación de pechugas de pollo jugosas con un pesto cremoso hecho a base de albahaca fresca, piñones y aceite de oliva virgen extra, pero sin el tradicional queso parmesano, lo convierte en una opción ideal para dietas cetogénicas.
El sabor es intensamente herbal gracias a la albahaca fresca, con notas terrosas de los piñones y un toque de ajo que realza todos los sabores. La textura del pollo a la plancha es perfecta: exterior ligeramente dorado y crujiente, mientras que el interior permanece jugoso y tierno. El pesto keto aporta una cremosidad sedosa que cubre cada bocado sin los carbohidratos del queso tradicional.
Este plato tiene sus raíces en la cocina italiana, específicamente en la región de Liguria, famosa por su pesto genovés. La versión keto mantiene la esencia del plato original pero sustituye el queso parmesano por ingredientes cetogénicos, conservando el carácter mediterráneo del plato mientras se adapta a necesidades dietéticas modernas.
Para la presentación, se recomienda servir el pollo cortado en rodajas diagonales sobre un lecho de espinacas baby o rúcula fresca. El pesto keto se puede servir como salsa para mojar o vertido elegantemente sobre las rodajas de pollo. Decorar con hojas de albahaca fresca y unos piñones tostados añade un toque visual atractivo.
Es importante cocinar el pollo a fuego medio-alto para sellarlo correctamente y mantener su jugosidad interior. El pesto keto debe prepararse justo antes de servir para conservar el color vibrante de la albahaca y evitar que se oxide. Se puede ajustar la consistencia del pesto añadiendo más aceite de oliva si se prefiere más líquido.
Este plato es versátil y se puede acompañar con vegetales asados bajos en carbohidratos como espárragos, calabacín o coliflor. También funciona bien como proteína principal en ensaladas grandes o como relleno para wraps de lechuga, manteniendo siempre el enfoque cetogénico de la preparación.
Añade medio aguacate maduro al procesador junto con los demás ingredientes del pesto para una versión más cremosa y nutritiva.
Sustituye parte de la albahaca por espinacas frescas para un pesto más suave y con mayor contenido de hierro.
Guardar el pollo y el pesto por separado en recipientes herméticos. El pollo se puede recalentar suavemente en el microondas o en una sartén, mientras que el pesto debe servirse frío o a temperatura ambiente.
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