Variante 2 - Un clásico aragonés con un toque personal

El pollo al chilindrón es un plato tradicional de la cocina aragonesa que ha conquistado paladares en toda España. Su nombre proviene del término 'chilindrón', que hace referencia a un guiso de carne con pimientos y tomate, típico de la región. Esta variante casera conserva la esencia del plato original mientras incorpora pequeños detalles que lo hacen único y especial para compartir en familia.
La combinación de sabores es simplemente exquisita: el pollo se cocina lentamente en una salsa rica y aromática donde los pimientos rojos y verdes aportan dulzura, el tomate proporciona acidez y el jamón serrano añade un toque salado y umami. El ajo y la cebolla forman la base aromática, mientras que el vino blanco ayuda a desglasar y realzar todos los sabores.
La textura del pollo es tierna y jugosa, desprendiéndose fácilmente del hueso tras la cocción lenta. Los pimientos mantienen cierta firmeza que contrasta agradablemente con la suavidad de la carne. La salsa espesa y fragante se impregna en cada bocado, creando una experiencia culinaria reconfortante y satisfactoria.
Para la presentación, se recomienda servir el pollo directamente en la cazuela de barro si se ha utilizado, o transferirlo a una fuente honda. Acompañar con patatas fritas o pan rústico para mojar en la deliciosa salsa. Decorar con unas ramitas de perejil fresco picado y rodajas de pimiento rojo asado para dar color.
Este plato es ideal para ocasiones especiales pero también para el día a día, ya que aunque requiere cierto tiempo de cocción, su preparación es sencilla. El secreto está en la paciencia y en usar ingredientes de calidad, especialmente los pimientos y el tomate, que son los protagonistas junto con el pollo.
Un consejo importante es dejar reposar el guiso unos minutos antes de servir para que los sabores se integren completamente. También se puede preparar con antelación, ya que sabe incluso mejor al día siguiente cuando los ingredientes han tenido tiempo de maridarse perfectamente.
Añadir 4 patatas medianas peladas y cortadas en trozos grandes junto con el pollo para que se cocinen en la salsa.
Agregar 1 guindilla seca o 1 cucharadita de pimentón picante junto con el pimentón dulce para darle un toque picante.
Incorporar 100g de aceitunas verdes sin hueso los últimos 10 minutos de cocción para un sabor mediterráneo.
Dejar enfriar completamente, transferir a un recipiente hermético y refrigerar. Calentar a fuego lento en una cazuela, añadiendo un poco de agua si la salsa está muy espesa.
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