Un clásico español de pollo guisado con pimientos rojos y tomate

El pollo al chilindrón es un plato tradicional de la cocina española, especialmente popular en las regiones de Aragón y Navarra. Su nombre proviene del término 'chilindrón', que hace referencia a una salsa característica a base de pimientos rojos, tomate y cebolla, que aporta un sabor intenso y aromático al pollo. Esta receta casera mantiene la esencia de la preparación original, adaptándose a los ingredientes disponibles en cualquier hogar.
La combinación de sabores es excepcional: la carne de pollo se cocina lentamente en la salsa, absorbiendo todos los aromas de los pimientos asados, el tomate maduro y las especias. La textura resultante es tierna y jugosa, con la carne desprendiéndose fácilmente del hueso. La salsa, por su parte, tiene una consistencia espesa y un color rojo intenso que invita a mojar pan.
Este plato es perfecto para compartir en familia, ya que su preparación es sencilla pero el resultado parece de restaurante. La cocción lenta permite que todos los sabores se integren armoniosamente, creando un guiso reconfortante que recuerda a las comidas de la abuela. Es ideal para los días fríos o cuando se busca un plato sustancioso y nutritivo.
Para la presentación, se recomienda servir el pollo al chilindrón directamente en la cazuela de barro si se ha utilizado, o en una fuente honda que mantenga el calor. Acompañar con patatas fritas o arroz blanco para aprovechar toda la salsa. Decorar con unas ramitas de perejil fresco picado para dar un toque de color y frescura.
El secreto de un buen chilindrón está en la calidad de los pimientos rojos y en la paciencia durante la cocción. Los pimientos deben estar bien maduros para aportar su dulzor natural, y es importante dorar bien el pollo antes de añadir la salsa para sellar los jugos. No escatimar en el tiempo de cocción a fuego lento, ya que esto hace la diferencia entre un buen plato y uno excepcional.
Esta versión casera permite ajustar el nivel de picante según el gusto personal, aunque tradicionalmente no es un plato excesivamente picante. Se puede añadir un poco de guindilla o pimentón picante para quienes prefieran un toque más intenso. El resultado final es un plato completo, equilibrado y lleno de sabor que conquistará a todos los comensales.
Añadir 100g de chorizo ibérico cortado en rodajas cuando se sofríen las cebollas para un sabor más intenso y ahumado.
Incorporar 1 guindilla seca o 1/2 cucharadita de pimentón picante junto con el pimentón dulce para quienes prefieran un toque picante.
Añadir 4 patatas medianas peladas y cortadas en trozos grandes junto con el pollo para tener un plato completo en una sola cazuela.
Dejar enfriar completamente, guardar en un recipiente hermético y refrigerar. Calentar a fuego medio en una sartén o en el microondas antes de servir.
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