Un plato cremoso y aromático con toques asiáticos

Este pollo al curry con calabacín y salsa de coco ligero es una deliciosa fusión de sabores asiáticos adaptada a la cocina moderna. La combinación de especias aromáticas con la cremosidad suave del coco crea un plato equilibrado que deleita el paladar sin resultar pesado. El calabacín aporta una textura tierna y fresca que contrasta perfectamente con la jugosidad del pollo.
El curry utilizado en esta receta es una mezcla cuidadosamente seleccionada que incluye cúrcuma, comino, cilantro y jengibre, creando un perfil de sabor complejo pero armonioso. La salsa de coco ligera permite disfrutar de la cremosidad característica sin la pesadez de las salsas tradicionales, haciendo este plato ideal para quienes buscan opciones más saludables.
La preparación en Thermomix garantiza una cocción uniforme y conserva todos los aromas de las especias. El pollo queda tierno y jugoso, mientras que el calabacín mantiene su textura sin deshacerse. La salsa se emulsiona perfectamente, logrando una consistencia sedosa que cubre cada ingrediente.
Para la presentación, se recomienda servir en platos hondos acompañado de arroz basmati o quinoa. Decorar con cilantro fresco picado y unas rodajas de lima para realzar los sabores. El contraste de colores entre el amarillo dorado del curry, el verde del calabacín y el blanco del coco crea un plato visualmente atractivo.
Este plato es perfecto para reuniones familiares o cenas informales con amigos. Su preparación sencilla y resultados consistentes lo convierten en una opción confiable para cualquier ocasión. Los aromas que desprende durante la cocción anticipan el festín que está por llegar.
Se puede ajustar el nivel de picante según preferencias personales, añadiendo más o menos chile. La versatilidad de esta receta permite también sustituir el pollo por tofu para una versión vegetariana, manteniendo la esencia del plato.
Sustituir el pollo por 400g de tofu firme cortado en cubos. Añadir al final de la cocción para que no se deshaga.
Añadir 1 zanahoria cortada en rodajas y 1 taza de brócoli en floretes junto con el calabacín.
Usar pasta de curry verde tailandesa y añadir 2 cucharadas de salsa de pescado y el jugo de media lima al final.
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Calentar a fuego medio revolviendo ocasionalmente. No congelar ya que la leche de coco puede separarse.