Un plato cremoso y aromático con especias indias y verduras frescas

Este pollo al curry con zanahoria y salsa de pimiento es una versión moderna y simplificada de los clásicos curries indios, adaptada para prepararse fácilmente en Thermomix. Combina la suavidad del pollo con la dulzura natural de la zanahoria y el toque ahumado del pimiento rojo asado, todo ello envuelto en una salsa cremosa y aromática que destaca por su equilibrio de especias.
El curry es un plato originario del subcontinente indio que se ha popularizado en todo el mundo por su complejidad de sabores y versatilidad. En esta receta, utilizamos una mezcla de especias típicas como la cúrcuma, el comino y el cilantro, pero con un toque mediterráneo gracias al pimiento rojo. La Thermomix permite obtener una textura perfectamente emulsionada sin necesidad de horas de cocción lenta.
La textura del plato es cremosa pero no pesada, con trozos tiernos de pollo que se deshacen en la boca y verduras que aportan un contraste de consistencia. La zanahoria cocida se integra perfectamente en la salsa, aportando dulzor natural y cuerpo, mientras que el pimiento rojo añade un toque ahumado y ligeramente dulce que complementa las especias.
Para la presentación, se recomienda servir el curry en cuencos individuales o en una fuente amplia, acompañado de arroz basmati o naan recién hecho. Se puede decorar con cilantro fresco picado y unas rodajas finas de chile rojo para dar color. La salsa debe tener un color anaranjado intenso gracias a la cúrcuma y el pimiento, con un brillo sedoso que indica su perfecta emulsión.
Este plato es ideal para compartir en familia o con amigos, ya que se prepara en una sola olla y los sabores mejoran si se deja reposar unos minutos antes de servir. La combinación de proteínas y verduras lo convierte en un plato completo y equilibrado, perfecto para una comida nutritiva y reconfortante.
La Thermomix garantiza una cocción uniforme y controlada, permitiendo que los sabores se integren perfectamente sin riesgo de que se pegue o se queme. Además, el sistema de mezcla constante ayuda a crear una salsa homogénea y cremosa sin necesidad de añadir grandes cantidades de nata o mantequilla, haciendo esta versión más ligera que los curries tradicionales.
Sustituye el pollo por garbanzos cocidos y el caldo de pollo por caldo de verduras. Añade 200g de espinacas frescas al final de la cocción.
Añade 150g de guisantes congelados y 150g de coliflor en floretes junto con las zanahorias para un curry más vegetal.
Para una opción sin lácteos, sustituye la leche de coco por leche de almendras sin azúcar y añade 1 cucharada de harina de maíz para espesar.
Dejar enfriar completamente y guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Recalentar a fuego medio en una olla, añadiendo un poco de agua o caldo si la salsa está demasiado espesa.
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