Un plato cremoso y aromático con especias indias y texturas deliciosas

Este pollo al curry con zanahoria y salsa de setas es una deliciosa fusión de sabores indios con un toque moderno gracias a la preparación en Thermomix. El curry es una técnica culinaria originaria del subcontinente indio que se ha popularizado en todo el mundo por su combinación única de especias y su capacidad para realzar los sabores de los ingredientes principales.
La textura del pollo queda tierna y jugosa gracias a la cocción lenta en la salsa cremosa, mientras que las zanahorias aportan un toque de dulzor natural que equilibra perfectamente las especias. Las setas añaden una dimensión terrosa y umami que complementa el perfil de sabor del curry, creando una armonía gastronómica que deleita el paladar.
La preparación en Thermomix garantiza una cocción uniforme y controlada, permitiendo que todos los sabores se integren perfectamente. Las especias se tuestan ligeramente antes de añadir los líquidos, lo que potencia sus aromas y crea una base de sabor profunda y compleja.
Para la presentación, se recomienda servir el pollo al curry en cuencos individuales o en una fuente grande, acompañado de arroz basmati o naan recién horneado. Decorar con cilantro fresco picado y unas rodajas de chile rojo para un toque de color y frescura.
Este plato es perfecto para compartir en familia o con amigos, ya que su preparación es sencilla pero el resultado es espectacular. Las especias pueden ajustarse al gusto personal, desde un curry suave hasta uno más picante según las preferencias.
El aroma que desprende durante la cocción es simplemente irresistible, anticipando la experiencia gastronómica que se avecina. Cada bocado ofrece una combinación perfecta de proteína, vegetales y salsa cremosa que satisface por completo.
Sustituye el pollo por garbanzos cocidos y el caldo de pollo por caldo de verduras. Añade también pimiento rojo cortado en tiras.
Usa pasta de curry verde en lugar de rojo, añade hojas de lima kaffir y albahaca tailandesa al final de la cocción.
Para una versión sin lácteos, sustituye la leche de coco por leche de almendras sin azúcar y añade una cucharada de pasta de anacardos para cremosidad.
Guarda en un recipiente hermético en el refrigerador. Para recalentar, calienta a fuego medio en una cazuela, añadiendo un poco de agua o caldo si la salsa está muy espesa.