Un plato tailandés cremoso y aromático perfecto para dietas bajas en carbohidratos

Este pollo al curry rojo con leche de coco es una deliciosa adaptación tailandesa perfecta para quienes buscan reducir su consumo de carbohidratos sin sacrificar sabor. La combinación de especias aromáticas del curry rojo tailandés con la cremosidad de la leche de coco crea una salsa sedosa que envuelve tiernos trozos de pollo y verduras crujientes.
El curry rojo tailandés se distingue por su vibrante color y su equilibrio perfecto entre picante, dulce y salado. A diferencia de otros curries, este utiliza pasta de curry rojo preparada con chiles rojos secos, hierba limón, galanga y otras especias que le confieren su carácter único. La leche de coco no solo suaviza el picante sino que también añade una textura aterciopelada que complementa perfectamente las verduras bajas en carbohidratos.
Las verduras seleccionadas para esta versión baja en carbohidratos incluyen pimientos, calabacín y judías verdes, que mantienen su textura crujiente mientras absorben los sabores del curry. Esta combinación no solo es visualmente atractiva con sus colores vibrantes, sino que también proporciona una variedad de texturas que hacen cada bocado interesante.
Para la presentación, sirve el curry en cuencos profundos acompañado de coliflor arrozada o shirataki para mantenerlo bajo en carbohidratos. Decora con hojas frescas de cilantro y rodajas finas de chile rojo para un toque de color. La cremosidad de la salsa contrasta maravillosamente con la textura firme de las verduras y la jugosidad del pollo.
Este plato es perfecto para cenas entre semana o para impresionar invitados, ya que su preparación es relativamente sencilla pero el resultado parece gourmet. El aroma que desprende mientras se cocina es irresistible y anticipa la experiencia culinaria que está por venir.
Para quienes deseen ajustar el nivel de picante, se puede reducir la cantidad de pasta de curry rojo o añadir más leche de coco. La versatilidad de este plato permite también cambiar las verduras según la temporada o preferencias personales, manteniendo siempre el principio de ser bajas en carbohidratos.
Sustituye el pollo por gambas y trozos de pescado blanco. Añade los mariscos en el último paso de cocción para que no se pasen.
Usa tofu firme en lugar de pollo y caldo de verduras en lugar de caldo de pollo. Añade setas shiitake para más sabor umami.
Añade 2 cucharadas de crema de coco al final de la cocción para una textura aún más sedosa y rica.
Guarda en un recipiente hermético en el refrigerador. Calienta suavemente en una sartén a fuego medio, añadiendo un poco de agua o caldo si la salsa está muy espesa.