Un plato principal saludable y aromático con pollo jugoso y verduras asadas

Este pollo al horno con calabacín y especias suaves es una receta mediterránea que combina la jugosidad del pollo con la frescura de las verduras de temporada. La cocción lenta en el horno permite que los sabores se integren perfectamente, creando un plato aromático y reconfortante ideal para cualquier ocasión familiar.
El secreto de esta receta está en la combinación de especias suaves como el pimentón dulce, el orégano y el tomillo, que realzan el sabor natural del pollo sin enmascararlo. El calabacín, al asarse junto con el pollo, absorbe los jugos de la carne y las especias, adquiriendo una textura tierna por dentro y ligeramente crujiente por fuera.
La presentación es sencilla pero elegante: se sirve el pollo cortado en porciones sobre una cama de calabacín asado, decorado con unas ramitas de romero fresco y un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Los colores dorados del pollo y el verde brillante del calabacín crean un contraste visual muy atractivo.
Este plato es perfecto para una comida familiar durante la semana o para recibir invitados en ocasiones especiales. Se puede acompañar con arroz blanco, couscous o patatas asadas para completar la comida. La versatilidad de la receta permite adaptarla a diferentes gustos y preferencias dietéticas.
Para obtener los mejores resultados, es importante dejar que el pollo repose unos minutos después de sacarlo del horno. Esto permite que los jugos se redistribuyan por toda la carne, asegurando que cada bocado sea tierno y sabroso. El calabacín debe cortarse en rodajas no demasiado finas para que no se deshaga durante la cocción.
Esta receta representa la esencia de la cocina mediterránea saludable: ingredientes frescos, técnicas de cocción simples y sabores naturales realzados con hierbas aromáticas. Es un plato que nutre el cuerpo y reconforta el alma, ideal para compartir en torno a la mesa con seres queridos.
Añadir 1/2 cucharadita de pimentón picante o una pizca de cayena al adobo para un toque picante.
Incorporar la ralladura de 1 limón y 2 cucharadas de su jugo al adobo para un sabor cítrico refrescante.
Añadir 400g de patatas baby cortadas por la mitad a las verduras para un plato más contundente.
Guardar las sobras en un recipiente hermético en el refrigerador. Calentar en el horno a 180°C durante 10-15 minutos o en el microondas hasta que esté caliente.
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