Pollo jugoso con pepino asado y hierbas

Para ahorrar tiempo sin liarla, haz esto primero: seca el pollo entero con papel de cocina, por dentro y por fuera. Si queda húmedo, la piel no se pondrá crujiente y el aliado de aceite y especias no se pegará bien. Mientras, precalienta el horno a 200°C.
La pasta de aceite, ajo y hierbas es clave. Mezcla bien el romero, tomillo y orégano con el aceite hasta que sea una crema. Úntala por toda la superficie y también dentro de la cavidad. Mete los cuartos de limón dentro; al hornearse, su jugo humedecerá la carne desde dentro y dará un toque fresco.
Para que el pepino no quede aguado, córtalo en rodajas gruesas, de unos 2 cm. Así aguantará el horneado y mantendrá un poco de textura. Si añades papas, córtalas por la mitad para que se cuezan al mismo ritmo que el pollo. Mézclalas con un poco de aceite, sal y pimienta y colócalas alrededor del ave en la fuente, no debajo, para que se doren con el calor del aire.
El punto de cocción es lo más importante. Hornea durante 60-70 minutos, pero no te fíes solo del tiempo. Baña el pollo con sus jugos cada 20 minutos para que no se seque. Para saber si está listo, pincha la parte más gruesa del muslo: el jugo que salga debe ser transparente, no rosado. Si la piel se dora demasiado rápido, tápalo con un trozo de papel de aluminio.
El paso que no te puedes saltar: cuando lo saques del horno, déjalo reposar 10-15 minutos antes de cortarlo. Si lo cortas en caliente, perderá todos sus jugos y la pechuga te quedará seca. Mientras reposa, los líquidos se redistribuyen por toda la carne. Aprovecha para reducir un poco el jugo de la bandeja en el fuego, si quieres una salsa más concentrada.
Si no tienes las hierbas secas especificadas, puedes usar un par de ramitas frescas de romero y tomillo, pero pícalas muy finas. El pepino es opcional, pero aporta una frescura que va muy bien con lo untuoso del pollo. Las sobras se conservan bien en la nevera 2-3 días; recalienta el pollo en el horno o a la plancha para que no se ponga gomoso.
Sustituye parte del aceite por yogur griego natural en la mezcla de especias para un pollo más tierno y con un sabor ligeramente ácido.
Añade 1 cucharadita de pimentón picante o chile en polvo a la mezcla de especias para darle un toque picante al plato.
Usa hierbas frescas en lugar de secas, triplicando la cantidad indicada para un sabor más intenso y aromático.
Guarda las sobras en un recipiente hermético en la nevera. El pollo se conserva bien hasta 3 días. Para recalentar, colócalo en una fuente con un poco de caldo o agua y calienta en el horno a 180°C durante 15-20 minutos.
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23 de febrero de 2026
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