El clásico pollo a la parrilla con marinada criolla

El pollo en brasas venezolano es una tradición culinaria que se remonta a las parrillas familiares de los domingos en todo el país. Esta receta combina técnicas de marinado con especias autóctonas y un proceso de cocción lenta que garantiza una carne jugosa por dentro y crujiente por fuera.
La marinada criolla, conocida como 'adobo venezolano', es el secreto de este plato. Mezcla ajo, cebolla, pimentón y comino con toques de naranja agria, creando un perfil de sabor único que penetra profundamente en la carne. El resultado es un pollo con una corteza caramelizada y aromática que contrasta perfectamente con la ternura interior.
La textura es fundamental en este plato: la piel debe quedar crujiente y dorada, mientras que la carne permanece húmeda y desprendiéndose del hueso. El proceso de cocción a fuego medio-bajo permite que la grasa se derrita lentamente, bañando la carne en sus propios jugos y evitando que se seque.
Para la presentación tradicional, se sirve el pollo entero o en porciones sobre una tabla de madera, acompañado de tajadas de plátano maduro frito, arepas recién hechas y una ensalada de aguacate. La presentación debe ser abundante y colorida, reflejando la generosidad de la cocina venezolana.
Este plato es ideal para reuniones familiares y celebraciones, donde el aroma del pollo asándose lentamente crea una atmósfera festiva. La versatilidad de la marinada permite adaptarla a diferentes preferencias, desde versiones más picantes hasta opciones más suaves para los paladares más sensibles.
El secreto final está en el reposo: dejar el pollo reposar 10 minutos después de la cocción permite que los jugos se redistribuyan, asegurando que cada bocado sea perfectamente jugoso. Sirviéndolo caliente, con los acompañamientos tradicionales, se crea una experiencia culinaria que transporta directamente a las parrillas venezolanas.
Agrega 1-2 chiles picantes a la marinada para un toque picante
Asa en horno a 180°C sobre rejilla con bandeja debajo para recoger jugos
Usa 4 pechugas de pollo con hueso y reduce el tiempo de cocción a 45 minutos
Guarda las sobras en un recipiente hermético en el refrigerador. Calienta en horno a 160°C por 15 minutos para recuperar la textura crujiente.
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