Un plato principal cremoso y aromático con toque cítrico

Este pollo estofado con calabacín y salsa de limón es una deliciosa opción para el día a día que combina la suavidad del pollo con la frescura del calabacín y el toque cítrico del limón. La preparación en Thermomix garantiza una cocción uniforme y una salsa perfectamente emulsionada, resultando en un plato jugoso y lleno de sabor.
El pollo se cocina lentamente en su propio jugo junto con el calabacín, lo que permite que los sabores se integren completamente. La salsa de limón añade un contraste refrescante que corta la riqueza del estofado, creando un equilibrio perfecto entre lo cremoso y lo ácido. La textura del calabacín cocido aporta una suavidad que complementa la carne tierna del pollo.
Este plato tiene sus raíces en la cocina mediterránea, donde el limón y las verduras frescas son ingredientes fundamentales. La técnica de estofado permite conservar todos los nutrientes y sabores, mientras que el Thermomix simplifica el proceso manteniendo resultados profesionales. Es una receta que demuestra cómo la tecnología moderna puede potenciar las técnicas culinarias tradicionales.
Para la presentación, se recomienda servir el pollo estofado en platos hondos, colocando primero una base de calabacín y luego las piezas de pollo bañadas con la salsa. Decorar con ralladura de limón fresco y unas hojas de perejil picado añade color y realza los aromas. Acompañar con arroz blanco o puré de patatas para absorber la deliciosa salsa.
La versatilidad de esta receta permite adaptarla a diferentes gustos y ocasiones. Puede prepararse con antelación y recalentarse, ya que los sabores mejoran con el tiempo. Es ideal para comidas familiares donde se busca algo nutritivo, sabroso y fácil de preparar sin sacrificar calidad ni sabor.
Los consejos clave incluyen usar muslos de pollo con hueso para mayor sabor, no sobrecocinar el calabacín para mantener cierta textura, y ajustar la acidez del limón al gusto personal. La Thermomix asegura que la salsa quede perfectamente ligada sin necesidad de añadir harina o maicena, resultando en una preparación más ligera y saludable.
Sustituir la nata por yogur griego natural y reducir la mantequilla a la mitad para una versión más ligera.
Añadir zanahorias en rodajas y pimiento rojo para más color y nutrientes.
Cocinar en una olla a fuego medio-bajo, removiendo ocasionalmente, durante 40-45 minutos.
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Recalentar a fuego medio en una sartén, añadiendo un poco de caldo si la salsa está muy espesa.