Un guiso cremoso con el toque justo de mostaza, hecho en Thermomix

Si quieres mejor textura, vigila el sellado del pollo. Es el paso que más sabor aporta y donde más se falla. Asegúrate de que el aceite esté bien caliente (5 minutos, temperatura Varoma) y no sobrecargues el vaso; hazlo en dos tandas si es necesario. El objetivo es que quede bien dorado por fuera, no cocinarlo del todo. Si no se sella bien, el pollo soltará agua y se cocerá en lugar de dorarse, perdiendo sabor.
Al sofrír las verduras, el punto es que la cebolla y el ajo se pochen y las zanahorias se ablanden un poco, pero sin que se doren. Si se doran, pueden amargar la salsa. Con 5 minutos a 100°C debería ser suficiente. Este es el momento de añadir la harina, que es lo que dará cuerpo a la salsa después. Si la saltas, el guiso quedará aguado.
La clave para que la salsa ligue bien es dejar que el vino blanco reduzca y el caldo se incorpore antes de volver a meter el pollo. Luego, los 20 minutos de cocción a temperatura 100°C con el giro a la izquierda son cruciales: es el tiempo que necesita el pollo para quedar tierno y que los sabores se integren. No lo acortes.
La nata y la mostaza van al final para no cortarse. Si la mostaza se cocina demasiado, pierde su acidez característica. Añádela junto con el pollo para que su sabor se integre sin desaparecer. La nata, en los últimos 3 minutos, solo para calentar y emulsionar. Si la salsa te queda muy líquida tras la cocción, puedes espesarla un minuto más a velocidad 2 sin el pollo, o añadir otra cucharadita de harina disuelta en un poco de caldo frío.
Para servirlo, no olvides retirar las ramitas de tomillo y la hoja de laurel. Si lo preparas con antelación, sabe incluso mejor al día siguiente. Recaliéntalo a fuego suave, añadiendo un chorrito de agua o caldo si la salsa se ha espesado demasiado en la nevera.
Sustituye la nata para cocinar por yogur griego natural sin azúcar añadido al final de la cocción.
Añade puerro en rodajas o apio picado junto con las zanahorias para más variedad de sabores.
Incorpora 1 cucharadita de pimentón picante o unas gotas de salsa tabasco para darle un toque picante.
Deja enfriar completamente el estofado y guárdalo en un recipiente hermético en el refrigerador. Calienta a fuego medio en una cazuela o en el microondas, añadiendo un poco de caldo o agua si la salsa está muy espesa.
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23 de febrero de 2026
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