Un guiso cremoso y aromático con pollo tierno, calabacín y una salsa de hierbas frescas

Este pollo guisado con calabacín y salsa de hierbas es una receta moderna que combina la tradición del guiso casero con la tecnología del Thermomix. La preparación resulta especialmente sencilla gracias a este electrodoméstico, que permite cocinar todos los ingredientes de forma homogénea y sin necesidad de vigilancia constante. El resultado es un plato reconfortante, perfecto para cualquier día de la semana, que aporta todos los nutrientes necesarios en una sola preparación.
La combinación del pollo tierno con el calabacín jugoso crea una textura equilibrada, donde la carne se deshace en la boca y la verdura aporta un toque fresco y ligero. La salsa de hierbas, elaborada con perejil, cilantro y albahaca, añade un aroma intenso y un sabor vibrante que realza todos los ingredientes sin enmascararlos. La cremosidad de la salsa se consigue gracias a un toque de nata líquida, que se integra perfectamente con los jugos de cocción.
Este plato tiene sus raíces en la cocina mediterránea, donde los guisos de pollo son un clásico de la gastronomía familiar. La innovación radica en el uso del Thermomix, que permite reducir los tiempos de cocción y obtener resultados consistentes cada vez que se prepara. Es una receta ideal para quienes buscan comidas saludables pero con poco tiempo para cocinar.
Para la presentación, se recomienda servir el guiso en platos hondos, acompañado de una guarnición de arroz blanco o puré de patatas. Se puede decorar con unas hojas frescas de las hierbas utilizadas en la salsa y un chorrito de aceite de oliva virgen extra justo antes de servir. La combinación de colores -el dorado del pollo, el verde del calabacín y las hierbas- hace que el plato sea visualmente atractivo.
En cuanto a las variaciones, este guiso admite múltiples adaptaciones según los gustos y lo que se tenga en la nevera. Se pueden añadir otras verduras como zanahorias, pimientos o champiñones, o sustituir el pollo por pavo o incluso por tofu para una versión vegetariana. Las hierbas también pueden variar según la temporada y la disponibilidad.
Este plato es perfecto para compartir en familia, ya que agrada tanto a adultos como a niños. Su sabor suave pero aromático lo convierte en una opción segura para comidas informales o incluso para ocasiones especiales. Se conserva perfectamente en la nevera durante varios días, e incluso mejora su sabor al día siguiente.
Sustituye el pollo por tofu firme cortado en cubos y el caldo de pollo por caldo de verduras.
Añade zanahorias en rodajas y champiñones laminados junto con el calabacín.
Incorpora una guindilla pequeña picada al sofrito inicial para dar un toque picante.
Guarda en un recipiente hermético en la nevera. Calienta a fuego medio en una sartén o en el microondas, añadiendo un poco de caldo o agua si la salsa está muy espesa.
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