Un plato principal reconfortante y saludable preparado con la comodidad del robot de cocina

Este pollo guisado con calabacín y salsa de tomate es un plato tradicional español que combina la ternura del pollo con la frescura de las verduras de temporada. La preparación en Thermomix simplifica enormemente el proceso, permitiendo obtener un guiso casero con todo el sabor de la cocina tradicional pero con la comodidad de la cocina moderna. El resultado es un plato reconfortante que evoca los sabores de la cocina de la abuela, perfecto para compartir en familia.
La textura del pollo queda tierna y jugosa, deshaciéndose fácilmente al tenedor, mientras que el calabacín aporta una suavidad cremosa que se integra perfectamente con la salsa de tomate. Esta última, preparada con ingredientes frescos, ofrece un sabor equilibrado entre lo dulce del tomate y el toque aromático de las hierbas. La combinación de sabores es armoniosa, sin ser demasiado intensa, lo que la hace apta para todos los paladares.
La presentación ideal es servir el guiso directamente en la cazuela o en platos hondos individuales, acompañado de un poco de perejil fresco picado por encima para dar color y frescura. El contraste del verde del perejil con el rojo de la salsa y el blanco del pollo crea una composición visualmente atractiva que invita a probarlo. Se puede decorar con unas hojas de albahaca fresca si se desea un toque más aromático.
Este plato es especialmente versátil y se adapta a diferentes ocasiones, desde una comida familiar de diario hasta una cena más especial con invitados. Su preparación en Thermomix garantiza resultados consistentes y evita que se pegue o se queme, algo común en los guisos tradicionales. Además, permite controlar mejor la cantidad de aceite utilizada, haciendo el plato más ligero y saludable.
Para quienes buscan una opción nutritiva y equilibrada, este guiso ofrece una excelente combinación de proteínas de alta calidad del pollo, vitaminas y minerales de las verduras, y los antioxidantes del tomate. Es un plato completo que satisface sin resultar pesado, ideal para todas las edades. La cocción lenta en el robot permite que los sabores se integren profundamente, creando una salsa rica y homogénea.
Un consejo importante es utilizar pollo de buena calidad, preferiblemente de corral, ya que esto marca una gran diferencia en el sabor final. También se recomienda ajustar el tiempo de cocción según el tamaño de los trozos de pollo, verificando que esté bien cocido pero sin pasarse para que no se seque. Servir inmediatamente después de prepararlo garantiza que se disfrute en su punto óptimo de temperatura y textura.
Añade 1 guindilla pequeña o 1/2 cucharadita de pimentón picante al sofrito para darle un toque picante al guiso.
Sustituye el pollo por carne de cerdo troceada o incluso por pescado blanco como merluza en los últimos 10 minutos de cocción.
Añade 100 ml de nata para cocinar en los últimos 5 minutos de cocción para obtener una salsa más cremosa y suave.
Dejar enfriar completamente el guiso y guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Calentar a fuego medio antes de servir, añadiendo un poco de caldo o agua si la salsa está muy espesa.
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