Un guiso cremoso y aromático con pollo tierno, zanahorias caramelizadas y una salsa de ajo suave

Este pollo guisado con zanahoria y salsa de ajo es un plato reconfortante que combina la ternura del pollo con la dulzura natural de las zanahorias y el aroma suave del ajo. La preparación en Thermomix garantiza una cocción uniforme y una salsa perfectamente emulsionada, creando un guiso cremoso que se deshace en la boca.
El origen de este plato se encuentra en la cocina tradicional española, donde los guisos de pollo han sido durante siglos una forma económica y nutritiva de alimentar a la familia. La innovación de utilizar Thermomix permite mantener todas las propiedades nutricionales de los ingredientes mientras se logra una textura exquisita y un sabor intenso pero equilibrado.
El sabor principal es ligeramente dulce gracias a las zanahorias caramelizadas, que contrastan perfectamente con la salinidad del pollo y el fondo de caldo. La salsa de ajo aporta un toque aromático sin ser demasiado intenso, ya que se cocina lentamente para perder su acritud y ganar suavidad. La textura del pollo debe quedar jugosa por dentro mientras que la superficie se dora ligeramente.
Para la presentación, se recomienda servir el guiso en platos hondos o cazuelas de barro individuales, acompañado de una guarnición de patatas cocidas o arroz blanco que absorba la deliciosa salsa. Decorar con perejil fresco picado y unas rodajas finas de zanahoria cruda para añadir color y textura crujiente.
Este plato es ideal para días fríos o cuando se busca una comida reconfortante que no requiera demasiada atención durante la cocción. La Thermomix se encarga de todo el proceso, desde picar los ingredientes hasta cocinar a temperatura controlada, lo que garantiza resultados consistentes cada vez que se prepara.
Un consejo importante es utilizar muslos de pollo con hueso y piel para obtener más sabor, aunque también se pueden usar pechugas si se prefiere una versión más ligera. La clave está en sellar bien el pollo antes de guisarlo para retener sus jugos y crear una salsa más sabrosa.
Añade 300g de patatas peladas y cortadas en cubos junto con las zanahorias para un guiso más completo.
Incorpora 1 cucharadita de pimentón picante o unas gotas de salsa picante al final de la cocción.
Sustituye la nata por leche de coco o simplemente omítela y añade un poco más de caldo.
Deja enfriar completamente el guiso y guárdalo en un recipiente hermético en el refrigerador. Calienta a fuego medio en una cazuela o en el microondas, añadiendo un poco de caldo o agua si la salsa está demasiado espesa.
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