Un guiso tradicional con toque moderno, cocinado a la perfección en Thermomix

El pollo guisado con zanahoria y salsa de tomate es un plato tradicional de la cocina española que combina la ternura del pollo con la dulzura natural de las zanahorias y la acidez equilibrada del tomate. Esta receta ha sido adaptada para la Thermomix, permitiendo una cocción perfecta y homogénea que realza todos los sabores sin necesidad de estar pendiente de la cocina. El resultado es un guiso reconfortante que evoca los sabores de la cocina casera de toda la vida.
La textura del pollo queda extraordinariamente tierna y jugosa, desprendiéndose fácilmente del hueso, mientras que las zanahorias aportan un punto de dulzor natural que equilibra perfectamente con la salsa de tomate. La cocción lenta en la Thermomix permite que todos los ingredientes intercambien sabores, creando una salsa espesa y aromática que impregna cada bocado. El aroma que desprende este plato mientras se cocina es simplemente irresistible.
Este guiso es perfecto para días fríos o cuando se busca una comida reconfortante y nutritiva. La combinación de proteínas del pollo con las vitaminas de las zanahorias y el licopeno del tomate lo convierten en una opción equilibrada y saludable. Además, su preparación en Thermomix garantiza resultados consistentes cada vez que se prepara.
Para la presentación, se recomienda servir el pollo guisado en platos hondos, acompañado de la salsa generosamente y decorado con un poco de perejil fresco picado. Las zanahorias deben mantenenter en trozos visibles para aportar color al plato. Se puede acompañar con arroz blanco, patatas cocidas o simplemente con buen pan para mojar en la deliciosa salsa.
La versatilidad de esta receta permite adaptarla a diferentes gustos: se puede aumentar la cantidad de zanahorias para un plato más dulce, añadir otras verduras como pimientos o cebolla, o incluso incorporar especias como pimentón para darle un toque más intenso. Lo importante es mantener el equilibrio entre los ingredientes principales.
Este plato no solo alimenta el cuerpo sino también el alma, recordándonos los sabores de la infancia y las comidas familiares. Es ideal para compartir en la mesa, donde cada comensal puede disfrutar de la combinación perfecta de sabores y texturas que ofrece este tradicional pollo guisado.
Añade 1 pimiento rojo cortado en tiras y 100g de champiñones laminados junto con las zanahorias para un guiso más completo.
Incorpora 1 guindilla seca o 1 cucharadita de pimentón picante al sofrito para darle un toque de calor.
Sustituye la harina de trigo por maicena o harina de arroz para espesar la salsa.
Guarda en un recipiente hermético en el refrigerador. Calienta a fuego medio en una cazuela o en el microondas, añadiendo un poco de agua si la salsa está muy espesa.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.