Un guiso saludable y aromático perfecto para el día a día

Este pollo guisado ligero con apio y orégano es una receta tradicional mediterránea que combina la suavidad de la carne de pollo con el aroma fresco del apio y el toque herbal del orégano. Se trata de un plato reconfortante pero ligero, perfecto para quienes buscan una opción saludable sin renunciar al sabor casero de un buen guiso.
La combinación de apio y orégano crea un perfil aromático único donde el apio aporta frescura y un toque ligeramente amargo que equilibra la dulzura natural del pollo, mientras que el orégano añade ese carácter mediterráneo tan característico. La cocción lenta permite que los sabores se integren perfectamente, resultando en una salsa ligera pero sabrosa que impregna cada trozo de pollo.
La textura del plato es especialmente agradable: el pollo queda tierno y jugoso, desprendiéndose fácilmente del hueso, mientras que el apio mantiene un ligero crujiente que contrasta con la suavidad de la carne. Las verduras se cocinan hasta alcanzar el punto perfecto donde conservan su estructura pero están tiernas al paladar.
Para la presentación, se recomienda servir el guiso en platos hondos o cazuelas individuales, acompañado de una guarnición de arroz blanco o patatas cocidas que absorban la deliciosa salsa. Se puede decorar con unas hojas frescas de apio o un poco de orégano espolvoreado por encima para realzar el aspecto visual.
Este plato es ideal para comidas familiares o cenas entre semana, ya que su preparación es sencilla pero el resultado parece mucho más elaborado. Además, al ser un guiso ligero, no resulta pesado y se puede disfrutar incluso en días calurosos.
Una de las grandes ventajas de esta receta es que mejora con el tiempo, por lo que si se prepara con antelación y se deja reposar, los sabores se intensifican y se integran aún mejor, convirtiéndose en una opción perfecta para preparar el fin de semana y disfrutar durante la semana.
Para preparar en Thermomix: dora el pollo en la Thermomix a 120°C, velocidad 1, 8 minutos. Añade verduras y sofríe 5 minutos más. Incorpora líquidos y cocina 30 minutos, 100°C, velocidad 1.
Sustituye el pollo por seitán o tofu firme, y el caldo de pollo por caldo de verduras. Añade champiñones para más sabor.
Dejar enfriar completamente, guardar en recipiente hermético y refrigerar. Calentar a fuego lento antes de servir.
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