Un guiso saludable y aromático perfecto para el día a día

Este pollo guisado ligero con apio y tomillo es una reinterpretación moderna de los clásicos guisos de pollo, manteniendo todo el sabor pero reduciendo las grasas y calorías. La combinación del apio fresco con el tomillo aromático crea un perfil de sabor herbáceo y refrescante que complementa perfectamente la suavidad del pollo.
El plato tiene su origen en la cocina mediterránea, donde se valora la simplicidad de ingredientes frescos y técnicas de cocción que realzan los sabores naturales. A diferencia de los guisos tradicionales más pesados, esta versión utiliza menos aceite y evita las cremas espesas, logrando una textura ligera pero satisfactoria. El caldo resultante es claro pero lleno de sabor, perfecto para mojar pan o acompañar con arroz.
En cuanto a textura, el pollo queda tierno y jugoso, desprendiéndose fácilmente del hueso, mientras que el apio mantiene un ligero crujido que contrasta agradablemente. Las zanahorias aportan dulzura natural y las cebollas se funden en la salsa creando una base aromática. El tomillo fresco, añadido al final, libera sus aceites esenciales sin amargor.
Para la presentación, se recomienda servir en platos hondos individuales, colocando una pieza de pollo en el centro rodeada de las verduras. Decorar con unas ramitas de tomillo fresco y un chorrito de aceite de oliva virgen extra justo antes de servir. El caldo debe verse transparente con pequeños puntos de grasa brillante en la superficie.
Este plato es ideal para comidas familiares durante la semana, ya que se prepara en una sola olla y los ingredientes son económicos y fáciles de encontrar. También funciona perfectamente para cenas informales con amigos, especialmente en días fríos cuando se antoja algo reconfortante pero no pesado.
Un consejo importante es no cocinar demasiado el apio para que conserve su textura característica y su sabor fresco. El tomillo debe añadirse en el último momento para que no se amargue con la cocción prolongada. Si se desea un plato aún más ligero, se puede retirar la piel del pollo antes de cocinar.
Añade 150g de champiñones laminados junto con las zanahorias para un sabor más terroso y texturas variadas.
Asegúrate de usar caldo de pollo certificado sin gluten y sirve con quinoa en lugar de arroz si lo acompañas con cereales.
Deja enfriar completamente el guiso, luego transfiere a un recipiente hermético. Refrigera hasta por 3 días. Calienta a fuego medio en una olla, añadiendo un poco de agua o caldo si es necesario.
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