Un guiso de pollo tierno con el dulzor natural de la remolacha

El error más típico aquí es no dorar bien el pollo al principio. Si lo echas a la olla y lo mueves sin dejar que se forme una costra dorada, perderás mucho sabor. Mi consejo es que uses fuego medio-alto y no tengas prisa: deja que cada trozo se selle por todos los lados durante esos 5-7 minutos que indica la receta. Verás que el fondo de la olla se queda con unos restos oscuros; no los rasques, es puro sabor que luego se integrará con el vino y el caldo.
Otro punto clave es el sofrito. Cuando añadas el pimentón dulce y el comino a la cebolla y al ajo, remuévelos constantemente solo un minuto. Si se queman, amargarán todo el guiso. Inmediatamente después, echa el pollo para que las especias se adhieran a la carne.
La remolacha fresca tarda en cocerse. Por eso se corta en cubos no muy grandes y se cuece a fuego lento los 35-40 minutos indicados. Quieres que esté tierna pero que no se deshaga. Si usas remolacha cocida de bote, añádela en los últimos 10 minutos para que no se pase. El vino blanco debe reducirse a la mitad para perder el alcohol y quedarse con su acidez, que corta la dulzura de la remolacha.
Para el acabado, no cocines el perejil fresco picado; espolvoréalo justo al servir. Así aporta frescura y color. Los tallos del perejil y el laurel dan sabor durante la cocción, pero acuérdate de retirarlos antes de servir. Si el caldo te queda muy líquido, puedes destapar la olla los últimos 5-10 minutos para que reduzca un poco y se concentre.
Este guiso sabe incluso mejor al día siguiente. Guárdalo en la nevera y recaliéntalo a fuego suave. Si quieres hacerlo más ligero, puedes quitar la piel al pollo, pero ten en cuenta que el caldo será menos untuoso. Acompáñalo con un buen pan para aprovechar todo el caldo.
Sustituye el pollo por garbanzos cocidos y el caldo de pollo por caldo de verduras. Añade los garbanzos en los últimos 10 minutos de cocción.
Añade 2 patatas medianas peladas y cortadas en cubos junto con la remolacha para un guiso más sustancioso.
Añade una guindilla seca o una cucharadita de pimentón picante para darle un toque de calor.
Deja enfriar completamente el guiso antes de transferirlo a un recipiente hermético. Refrigera por hasta 3 días. Calienta a fuego medio en una cazuela, añadiendo un poco de agua o caldo si es necesario.
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23 de febrero de 2026
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