Pechugas rellenas de queso y espinacas con salsa de vino

Para que quede de diez, empieza por aplanar bien las pechugas entre papel film hasta que tengan un grosor uniforme de 1 cm. Si quedan partes más gruesas, el relleno se cocinará antes que el pollo y te arriesgas a que quede seco por fuera y crudo por dentro. Mi consejo: usa un rodillo o una sartén pesada si no tienes mazo.
El secreto del relleno está en escurrir muy bien las espinacas cocidas. Si quedan húmedas, la mezcla con el queso crema será líquida y se saldrá al enrollar. Una vez frías, exprímelas con las manos o en un colador. Para que el rollo no se abra, no rellenes en exceso y asegúrate de sellarlo bien en la sartén antes de meterlo al horno. Si es necesario, usa palillos para cerrarlo, pero recuerda quitarlos antes de servir.
Al cocinar, marca el pollo a fuego medio-alto hasta que esté bien dorado por todos los lados. Este sellado es clave para que los jugos queden dentro. Luego, la cocción termina en el horno a 180°C durante 15-20 minutos. No lo cuezas solo en la sartén, porque el exterior se quemaría antes de que el centro esté hecho. El punto perfecto lo sabrás pinchando la parte más gruesa: debe salir jugo claro.
Aprovecha los jugos que quedaron en la sartén para la salsa. Añade el vino tinto y raspa bien el fondo con una cuchara de madera para soltar todos los sabores. Deja que reduzca a fuego lento hasta que espese; si la apuras a fuego alto puede quedar amarga. La mantequilla fría al final le da un brillo y una textura sedosa.
Por último, deja reposar el pollo 5 minutos fuera del horno antes de cortarlo. Si lo cortas en caliente, perderá todos sus jugos. Córtalo en rodajas diagonales con un cuchillo bien afilado para que se vea el relleno en espiral. Si sobra, guárdalo en la nevera y recaliéntalo suavemente en el horno o a fuego muy bajo en una sartén con un poco de la salsa para que no se seque.
Sustituye las espinacas por jamón serrano picado y añade queso manchego rallado al relleno.
Utiliza vino blanco seco en lugar de tinto para una salsa más ligera y afrutada.
Sustituye el pollo por filetes de seitán o tofu prensado, y el queso crema por una mezcla de anacardos remojados y levadura nutricional.
Guarda el pollo y la salsa por separado en recipientes herméticos. Para recalentar, calienta el pollo en el horno a 160°C durante 10-15 minutos y recalienta la salsa a fuego bajo, removiendo constantemente.
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23 de febrero de 2026
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