Un plato vibrante y aromático que combina la suavidad del pollo con el dulzor de la col lombarda

Este pollo salteado con col lombarda y comino es una deliciosa fusión de sabores mediterráneos que combina la textura tierna del pollo con la dulzura natural de la col lombarda y el aroma cálido del comino. El plato tiene sus raíces en la cocina casera mediterránea, donde se aprovechan los ingredientes de temporada para crear comidas nutritivas y llenas de sabor.
La col lombarda, con su vibrante color púrpura, no solo aporta un atractivo visual espectacular sino también una textura crujiente que contrasta perfectamente con la suavidad del pollo. El comino, tostado ligeramente antes de incorporarse, libera sus aceites esenciales que impregnan todo el plato con su característico aroma terroso y ligeramente picante.
En cuanto al sabor, este plato ofrece una armonía perfecta: la carne de pollo absorbe los sabores del ajo, la cebolla y el comino, mientras que la col lombarda aporta notas dulces y ligeramente terrosas. El toque final de perejil fresco añade frescura y un contraste herbal que equilibra la riqueza del plato.
La textura es otro punto fuerte: el pollo queda jugoso por dentro y ligeramente dorado por fuera, mientras que la col lombarda mantiene cierto grado de crujiente incluso después de la cocción. Este contraste de texturas hace que cada bocado sea una experiencia sensorial completa.
Para la presentación, se recomienda servir el plato en un bol o plato hondo para mantener el calor. Decorar con perejil fresco picado y unas rodajas de limón al lado para que cada comensal pueda exprimir un poco de jugo cítrico según su preferencia. El color púrpura intenso de la col lombarda crea un plato visualmente impresionante que seguramente llamará la atención en cualquier mesa.
Este plato es ideal para comidas familiares durante la semana, ya que es rápido de preparar, nutritivo y económico. También funciona perfectamente como plato principal para cenas informales con amigos, especialmente cuando se acompaña con una guarnición de arroz integral o quinoa para completar la comida.
Sustituir el pollo por garbanzos cocidos o tofu firme cortado en cubos. Usar caldo de verduras en lugar de caldo de pollo.
Añadir 50 g de almendras fileteadas tostadas o piñones al final de la cocción para un toque crujiente y nutritivo.
Servir con una salsa de yogur griego mezclado con menta fresca picada y un chorrito de limón.
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Calentar en sartén o microondas antes de consumir.
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