Un clásico japonés con salsa dulce y salada

El pollo teriyaki es un plato emblemático de la cocina japonesa que ha conquistado paladares en todo el mundo. Su nombre proviene de la combinación de dos palabras japonesas: 'teri', que significa brillo, y 'yaki', que se refiere al método de cocción a la parrilla o salteado. Esta preparación representa perfectamente el equilibrio de sabores que caracteriza a la gastronomía nipona, combinando lo dulce con lo salado de manera armoniosa.
La textura del pollo teriyaki es uno de sus mayores atractivos. El pollo se cocina hasta quedar tierno y jugoso por dentro, mientras que por fuera adquiere un caramelizado brillante gracias a la reducción de la salsa. Esta salsa, elaborada con ingredientes básicos como salsa de soja, mirin y azúcar, se transforma en un glaseado espeso que se adhiere perfectamente a cada trozo de pollo, creando una capa exterior ligeramente crujiente y llena de sabor.
El sabor del teriyaki es complejo y equilibrado. La salsa de soja aporta la salinidad y umami característicos, mientras que el mirin (vino de arroz dulce) y el azúcar proporcionan el contraste dulce que define este plato. El jengibre y el ajo añaden notas aromáticas y picantes que complementan sin dominar, creando un perfil de sabor que es a la vez familiar y exótico para el paladar occidental.
Para la presentación tradicional, se sirve el pollo teriyaki sobre una cama de arroz blanco japonés recién hecho, que absorbe la deliciosa salsa sobrante. Se suele acompañar con vegetales al vapor como brócoli o zanahorias, que aportan color y frescura al plato. La guarnición de semillas de sésamo tostadas y cebollín picado no solo añade textura crujiente, sino que también realza visualmente la presentación.
Este plato es perfecto para quienes se inician en la cocina japonesa, ya que utiliza técnicas accesibles y ingredientes que se encuentran fácilmente en la mayoría de supermercados. A pesar de su sofisticado sabor, el proceso de preparación es sencillo y los resultados son consistentemente deliciosos. Es una excelente opción para cenas familiares o para impresionar invitados con un plato que parece mucho más complicado de lo que realmente es.
El pollo teriyaki también ofrece versatilidad en su preparación. Mientras que la versión clásica utiliza muslos de pollo por su jugosidad, también se puede preparar con pechuga para una opción más magra. Los vegetarianos pueden sustituir el pollo por tofu firme o seitán, manteniendo la misma salsa característica. Esta adaptabilidad hace del teriyaki un plato que puede satisfacer diversos gustos y preferencias dietéticas.
Sustituye el pollo por 400g de tofu firme prensado y cortado en cubos. Sigue el mismo proceso, pero cocina el tofu hasta que esté dorado por todos lados.
Usa 4 filetes de salmón en lugar de pollo. Cocina el salmón a fuego medio durante 4-5 minutos por lado antes de añadir la salsa.
Añade verduras como pimientos, cebolla y zanahorias cortadas en tiras. Saltéalas antes de añadir la salsa para un plato completo.
Guarda el pollo teriyaki en un recipiente hermético en el refrigerador. Calienta en el microondas o en una sartén a fuego bajo antes de servir.
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