Un clásico chileno de porotos frescos con choclo, zapallo y albahaca

Los Porotos Granados son un plato emblemático de la cocina chilena que celebra los productos de la temporada de verano. Este guiso tradicional combina porotos frescos, choclo tierno y zapallo, creando una armonía de sabores que evoca la esencia de la comida campesina chilena. Su origen se remonta a las comunidades mapuches y campesinas que aprovechaban las cosechas estivales para preparar este nutritivo y reconfortante plato.
La textura de los Porotos Granados es cremosa y sustanciosa, con los porotos manteniendo su forma pero deshaciéndose ligeramente al cocinarse. El zapallo aporta dulzura natural y cuerpo al caldo, mientras que el choclo añade un contraste crujiente y un sabor ligeramente dulce. La albahaca fresca, elemento distintivo de esta preparación, proporciona un aroma herbal que eleva todos los sabores.
Este plato es especialmente popular durante los meses de verano, cuando los porotos granados están en su punto óptimo de maduración. Se sirve tradicionalmente en platos hondos, acompañado de una porción de arroz blanco que ayuda a absorber el delicioso caldo. La presentación se completa con una ramita de albahaca fresca como decoración.
Para obtener los mejores resultados, es fundamental utilizar ingredientes frescos de temporada. Los porotos granados deben estar tiernos pero firmes, y el choclo debe ser dulce y jugoso. La cocción lenta permite que los sabores se integren perfectamente, creando un caldo espeso y sabroso que es el alma de este plato.
Los Porotos Granados no solo son deliciosos, sino también muy nutritivos. Son una excelente fuente de proteínas vegetales, fibra, vitaminas y minerales. Este plato representa la sabiduría culinaria de combinar legumbres con cereales para obtener una proteína completa, tal como lo hacían las culturas ancestrales.
Para una presentación especial, se puede servir en cazuelas de barro que mantienen el calor del plato. Acompañar con pebre chileno o una ensalada de tomates frescos crea un contraste perfecto. Este plato es ideal para compartir en familia, evocando la tradición de las comidas campesinas donde la comida se preparaba con amor y se disfrutaba en comunidad.
Agregar 300g de carne molida de vacuno dorada al sofrito inicial para una versión más sustanciosa
Sustituir el caldo de verduras por agua y agregar 2 cucharadas de levadura nutricional para un sabor umami
Dejar enfriar completamente, guardar en recipiente hermético y refrigerar. Calentar a fuego medio antes de servir, añadiendo un poco de agua si es necesario.
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