Un guiso de cuchara con el punto justo de pimentón, hecho a fuego lento

El secreto para que salga bien está en no quemar el pimentón. Cuando lo añadas al sofrito, hazlo con la olla fuera del fuego y remueve rápido para que se integre sin tostarse. Si se quema, amarga todo el guiso.
El otro punto clave es el remojo de las alubias. Déjalas en agua fría al menos 8 horas, así se cocinarán de forma uniforme y serán más digestivas. Si te olvidas, no uses la olla lenta; cocínalas antes en una olla a presión.
Para el sofrito, pocha bien la cebolla hasta que esté transparente. Luego añade el ajo solo un par de minutos, vigilando que no se dore demasiado. Este es el fondo de sabor de todo el potaje.
Al montarlo en la slow cooker, vierte el caldo hasta cubrir los ingredientes, pero deja 2-3 cm de espacio libre arriba. Tápala y no la abras durante la cocción. La paciencia es la gracia de la olla lenta: si levantas la tapa, pierdes calor y alargas el tiempo.
Pasadas las 6-7 horas a fuego bajo, comprueba el punto. Las alubias y patatas deben estar tiernas, pero no hechas puré. Si el caldo te queda muy aguado, retira la tapa y deja que reduzca 30 minutos más con el programa alto. Ajusta la sal y pimienta al final, nunca al principio, porque los sabores se concentran.
Si quieres darle más cuerpo, puedes aplastar unas cuantas alubias y patatas contra la pared de la olla y remover. Para variar, prueba a sustituir el pimentón picante por un poco de chorizo o panceta al inicio, pero ten en cuenta que aportarán sal. Este potaje sabe incluso mejor al día siguiente.
Añade 200g de chorizo ibérico cortado en rodajas al sofrito, dorándolo ligeramente antes de incorporar las verduras. El chorizo aportará un sabor ahumado y un toque de grasa que enriquecerá el caldo.
Asegúrate de que el caldo de verduras sea 100% vegetal y sin trazas de productos animales. Puedes añadir un trozo de alga kombu durante la cocción para mejorar la digestibilidad de las legumbres.
Incorpora calabaza, calabacín o espinacas durante la última hora de cocción para añadir más variedad de texturas y nutrientes al potaje.
Deja enfriar completamente el potaje a temperatura ambiente (no más de 2 horas). Transfiere a un recipiente hermético y refrigera. Se conserva perfectamente durante 4 días. También se puede congelar porciones individuales hasta 3 meses.
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23 de febrero de 2026
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