Un clásico francés reinventado con toques parisinos y hierbas frescas

El Poulet Basquaise es un plato tradicional del suroeste de Francia que ha sido reinterpretado con elegancia parisina. Originario del País Vasco francés, este guiso de pollo combina los sabores mediterráneos con la sofisticación de la cocina francesa clásica. La versión parisina añade un toque de refinamiento urbano, manteniendo la esencia campestre del plato original.
El sabor es una armonía perfecta entre la dulzura de los pimientos, la acidez del tomate y la profundidad del vino blanco. Las hierbas frescas como el tomillo, el romero y el perejil aportan notas aromáticas que elevan el conjunto, mientras que el pollo se cocina lentamente hasta quedar tierno y jugoso, absorbiendo todos los sabores del guiso.
La textura es variada y satisfactoria: el pollo deshace en la boca, los pimientos mantienen un ligero crujido y la salsa espesa y sedosa cubre cada bocado. Los ingredientes se integran de manera que cada uno conserva su identidad mientras contribuye al equilibrio general del plato.
Para la presentación, sirve el pollo en platos hondos individuales, colocando una pieza de pollo en el centro y rodeándola con la salsa y los vegetales. Decora con hierbas frescas picadas y unas rodajas finas de pimiento rojo asado. Acompaña con puré de patatas cremoso o arroz blanco para absorber la deliciosa salsa.
Este plato es perfecto para ocasiones especiales donde se busca impresar con una cocina tradicional pero refinada. La combinación de colores vibrantes - rojos, verdes y dorados - hace que sea visualmente atractivo además de delicioso. La cocción lenta permite que los sabores se desarrollen completamente, creando una experiencia gastronómica memorable.
Consejo final: deja reposar el pollo unos minutos después de cocinarlo para que los jugos se redistribuyan y la carne quede aún más tierna. Sirve inmediatamente para disfrutar de la temperatura ideal y el aroma de las hierbas frescas.
Añade 50g de aceitunas negras deshuesadas y 2 cucharadas de alcaparras durante los últimos 10 minutos de cocción para un toque mediterráneo.
Incorpora 1 chile rojo picado o 1/2 cucharadita de guindilla en polvo al sofrito para quienes prefieren un toque picante.
Añade 200g de champiñones laminados junto con los pimientos para una versión más terrosa y sustanciosa.
Guarda en un recipiente hermético una vez que se haya enfriado completamente. Calienta a fuego bajo en una sartén o en el microondas, añadiendo un poco de caldo o agua si la salsa está muy espesa.
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