Pollo asado con mantequilla de hierbas bajo la piel

La diferencia entre que quede bien o perfecta está en cómo distribuyes la mantequilla aromática bajo la piel. Si la extiendes bien sobre la carne del pecho y los muslos, cada bocado será jugoso y sabroso. Si no, el sabor se quedará solo en la superficie.
Para que funcione, la mantequilla debe estar a temperatura ambiente y el pollo bien seco por fuera. Usa los dedos para despegar la piel con cuidado, creando un bolsillo sin romperla. Introduce y esparce la mezcla con suavidad. El resto de la mantequilla puedes untarla por fuera, antes del aceite.
El otro punto clave es el control de temperatura. Empieza a 200°C para sellar y dorar la piel, y luego baja a 180°C para que el interior se cocine sin quemarse. Bastear cada 20 minutos con los jugos de la bandeja es lo que crea esa salsa increíble y mantiene la carne húmeda. No te saltes este paso.
¿Cómo saber cuándo está listo? El tiempo orientativo son esos 50-60 minutos tras bajar el fuego, pero la única forma segura es con un termómetro. Pincha en la parte más gruesa del muslo, sin tocar el hueso, y debe marcar 75°C. Si no tienes termómetro, haz un corte fino junto a la unión con el cuerpo: el jugo debe salir claro, sin rastro rosado.
El reposo de 15 minutos cubierto con papel de aluminio no es opcional. Es cuando los jugos que han subido a la superficie con el calor se redistribuyen. Si lo cortas antes, perderás buena parte de la jugosidad en la tabla. Aprovecha para darle un golpe de calor extra a las verduras si quieres que queden más crujientes.
Para las verduras, córtalas en trozos grandes para que aguanten la cocción sin deshacerse. Si las papas baby son muy grandes, pártelas por la mitad. Se cocinan en los jugos del pollo, así que no necesitan mucho aceite extra, solo un poco de sal. Si no tienes romero fresco, usa una cucharadita de seco espolvoreada sobre las verduras.
Sustituir el tomillo y perejil por una mezcla de hierbas de Provenza (romero, tomillo, orégano, albahaca) para un sabor más mediterráneo.
Introducir un limón entero perforado en la cavidad del pollo antes de hornear para un sabor cítrico más intenso.
Añadir 100 ml de vino blanco seco a la bandeja durante los últimos 20 minutos de cocción para crear una salsa más líquida.
Guardar el pollo y las verduras en recipientes herméticos separados en el refrigerador. Calentar en horno a 180°C durante 15-20 minutos o en microondas hasta que esté caliente.
Tus apuntes privados
Guarda tus notas privadas
Anota tus trucos, cambios y variaciones personales. Solo tú podrás verlos.
Tu cuenta no tiene coste. Los primeros 7 días te regalamos el Plan Plus completo. Después sigues gratis, sin pagar nada.
23 de febrero de 2026
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.