Queso provolone gratinado con hierbas y especias

La Provoleta es uno de los entrantes más emblemáticos de la cocina argentina, especialmente popular en las parrilladas y asados. Este plato consiste en una rodaja gruesa de queso provolone que se gratiniza hasta obtener una textura cremosa por dentro y una costra dorada y crujiente por fuera. Su origen se remonta a las tradiciones culinarias italianas que los inmigrantes llevaron a Argentina, donde se adaptó a las técnicas de parrilla locales.
El sabor de la Provoleta es intensamente ahumado y salado, con notas lácteas características del provolone curado. La combinación con hierbas como el orégano y el ají molido le aporta un toque aromático y ligeramente picante que contrasta perfectamente con la cremosidad del queso. La textura es una deliciosa combinación entre el exterior crujiente y el interior fundido que se deshace en la boca.
Para preparar la Provoleta tradicional, se utiliza una parrilla o plancha bien caliente que permite sellar rápidamente el queso sin que se derrame completamente. El secreto está en el tiempo de cocción: lo suficiente para que se forme una costra dorada pero no tanto como para que el queso pierda su estructura. Muchos parrilleros expertos recomiendan usar provolone de buena calidad, preferiblemente el tipo 'picante' para un sabor más intenso.
En cuanto a la presentación, la Provoleta se sirve directamente en la sartén o plancha donde se cocinó, aún humeante, para mantener su temperatura ideal. Se acompaña tradicionalmente con pan casero o tostadas para untar el queso fundido. Algunas versiones modernas incluyen toppings como tomates cherry asados o rúcula fresca para añadir frescura y contraste de colores.
Este plato es perfecto para compartir en reuniones sociales, ya que su preparación es rápida y el resultado siempre impresiona. La Provoleta funciona como un excelente aperitivo que abre el apetito para los platos principales de carne que suelen seguir en un asado argentino completo. Su versatilidad permite adaptarlo a diferentes ocasiones, desde una cena informal hasta una celebración especial.
Para los amantes del queso, la Provoleta representa la esencia de la cocina de parrilla argentina: simple en su concepción pero extraordinaria en su ejecución. Cada bocado transporta a las tradiciones gastronómicas del Río de la Plata, donde el fuego, el queso y las hierbas se combinan para crear una experiencia sensorial única que celebra la hospitalidad y el buen comer.
Agregar tomates cherry asados sobre el queso durante los últimos minutos de cocción
Servir con una generosa cucharada de chimichurri fresco por encima
Hornear a 200°C durante 8-10 minutos en una fuente para horno engrasada
Guardar las sobras en un recipiente hermético en el refrigerador. Recalentar en plancha u horno para recuperar la textura crujiente.
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