Una guarnición suave y delicada con toques de ajo y hierbas frescas

El puré de calabacín cremoso es una guarnición versátil y elegante que combina la suavidad del calabacín con la cremosidad de la nata y el queso parmesano. Originario de la cocina mediterránea, este plato aprovecha la temporada de calabacines para crear una preparación ligera pero sustanciosa que acompaña perfectamente carnes a la parrilla, pescados al horno o incluso puede servirse como base para huevos escalfados.
La textura de este puré es excepcionalmente suave y sedosa, lograda mediante la cocción lenta del calabacín y su posterior trituración. El sabor es delicado y ligeramente dulce, realzado por notas sutiles de ajo asado y enriquecido con el umami del queso parmesano. Las hierbas frescas como el cebollino aportan un toque de frescura que equilibra la cremosidad del conjunto.
Para la presentación, se recomienda servir el puré en cuencos individuales o en una fuente amplia, decorado con un hilo de aceite de oliva virgen extra, unas hojas de cebollino picado y un poco de pimienta negra recién molida. La consistencia debe ser similar a un puré de patatas fino, pero más ligero y aéreo gracias al contenido de agua natural del calabacín.
Este puré es ideal para quienes buscan alternativas más ligeras a las guarniciones tradicionales con patata, ya que el calabacín aporta menos calorías y carbohidratos mientras mantiene una textura satisfactoria. Además, su color verde pálido resulta visualmente atractivo en el plato, especialmente cuando se contrasta con alimentos de colores más intensos como salmón a la plancha o pollo asado.
La versatilidad de esta receta permite múltiples variaciones: se puede añadir un toque de nuez moscada para dar calidez, incorporar espinacas cocidas para intensificar el color verde, o sustituir la nata por yogur griego para una versión más ligera. También funciona excelentemente como base para salsas o como relleno para crepes salados.
Para obtener los mejores resultados, es fundamental escurrir bien el calabacín después de cocerlo para eliminar el exceso de agua y conseguir un puré con la consistencia adecuada. Si se desea una textura extra cremosa, se puede añadir un poco más de queso parmesano o incluso un huevo batido durante el proceso de trituración.
Añade 200g de patata cocida al puré para una textura más consistente y un sabor más tradicional.
Sustituye la nata por leche de coco y el queso parmesano por levadura nutricional.
Añade una mezcla de hierbas secas provenzales (tomillo, romero, orégano) durante la cocción.
Guarda en un recipiente hermético en el refrigerador. Para recalentar, calienta a fuego medio en una cacerola removiendo constantemente, añadiendo un poco de leche o nata si es necesario para recuperar la cremosidad.
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