Un clásico brasileño de queso frito crujiente por fuera y fundido por dentro

El Quebra-Queixo es una deliciosa especialidad brasileña que se ha popularizado en todo el mundo por su textura irresistible. Su nombre, que literalmente significa "rompe-queso", hace referencia a la costra crujiente que se forma al freír el queso, la cual se rompe al primer bocado para revelar un interior suave y fundido. Este plato tiene sus raíces en la región noreste de Brasil, donde se sirve tradicionalmente como aperitivo en bares y restaurantes, aunque también funciona perfectamente como plato principal ligero.
La magia del Quebra-Queixo reside en su contraste de texturas: una capa exterior dorada y crujiente que se deshace en la boca, seguida de un corazón de queso cremoso que se estira con cada bocado. El sabor es predominantemente salado y lácteo, con notas tostadas que provienen del proceso de fritura. La elección del queso es fundamental - tradicionalmente se utiliza queso de coalho, pero versiones modernas emplean quesos como mozzarella o provolone que ofrecen excelentes propiedades de fundición.
Para preparar el Quebra-Queixo perfecto, es esencial trabajar con queso frío y cortarlo en porciones gruesas que mantengan su estructura durante la fritura. La temperatura del aceite debe ser lo suficientemente alta para sellar rápidamente el exterior sin derretir completamente el interior. Este equilibrio es lo que crea la característica textura de "corteza quebradiza" que da nombre al plato.
En cuanto a la presentación, el Quebra-Queixo se sirve tradicionalmente sobre hojas de lechuga o col, acompañado de rodajas de tomate y cebolla morada. Algunas versiones incluyen una salsa picante o un aliño de vinagre para cortar la riqueza del queso. Para una experiencia auténtica, sírvelo inmediatamente después de freír, cuando la corteza está en su punto máximo de crujiente.
Este plato es ideal para cenas informales, reuniones con amigos o como parte de una tabla de aperitivos brasileños. Su preparación es rápida y sencilla, lo que lo convierte en una opción perfecta para cuando se desea algo delicioso sin pasar horas en la cocina. La versatilidad del Quebra-Queixo permite adaptarlo a diferentes gustos y ocasiones.
Un consejo importante es no sobrecargar la sartén al freír, ya que esto baja la temperatura del aceite y puede hacer que el queso se deshaga en lugar de formar una costra crujiente. También es recomendable escurrir el queso frito sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite antes de servir, garantizando así la textura perfecta en cada bocado.
Para una versión más auténtica brasileña, sustituye el mozzarella por queso de coalho, que es el tradicionalmente utilizado en Brasil.
Corta el queso en cubos más grandes y haz un pequeño corte en el centro para rellenar con jamón, aceitunas o hierbas antes de empanar.
Para una opción más ligera, coloca el queso empanado en una bandeja con papel de horno y hornea a 200°C durante 15-20 minutos, dándole la vuelta a mitad de cocción.
El Quebra-Queixo es mejor consumido inmediatamente después de preparado. Si es necesario almacenar, guarda el queso empanado sin freír en un recipiente hermético en el refrigerador por máximo 1 día. No congelar.
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