Deliciosas quesadillas rellenas del tradicional hongo del maíz mexicano

Las quesadillas de huitlacoche son un platillo tradicional mexicano que celebra uno de los ingredientes más preciados de la gastronomía prehispánica. El huitlacoche, también conocido como cuitlacoche, es un hongo que crece en las mazorcas de maíz y que los antiguos mexicanos consideraban un regalo de los dioses. Su sabor terroso, ahumado y ligeramente dulce lo convierte en un ingrediente único que ha sido apreciado durante siglos.
Este platillo combina la textura cremosa y oscura del huitlacoche con el queso Oaxaca derretido, todo envuelto en tortillas de maíz recién hechas. El resultado es una experiencia gastronómica que equilibra sabores complejos con la simplicidad de la cocina casera mexicana. El huitlacoche aporta notas terrosas y umami, mientras que el queso añade cremosidad y salinidad.
La preparación comienza con un sofrito de cebolla y ajo que realza los sabores del huitlacoche. Se añaden epazote y chiles serranos para darle un toque herbal y picante característico de la cocina mexicana. La mezcla se cocina lentamente hasta que el huitlacoche libera sus jugos y se integra perfectamente con los demás ingredientes.
Para la presentación, se recomienda servir las quesadillas recién salidas del comal, acompañadas de crema fresca, salsa verde o roja, y rodajas de cebolla morada. El contraste visual entre el negro intenso del huitlacoche y el blanco de la crema crea un plato visualmente atractivo. Se pueden decorar con hojas de cilantro fresco y rabanitos en rodajas finas.
Este platillo es perfecto para compartir en familia o para impresionar a invitados con un auténtico sabor mexicano. Aunque el huitlacoche puede parecer exótico para algunos, su sabor es sorprendentemente accesible y delicioso. Es un excelente ejemplo de cómo la cocina tradicional mexicana transforma ingredientes simples en platillos extraordinarios.
El huitlacoche no solo es delicioso, sino también nutritivo, ya que contiene proteínas, aminoácidos esenciales y antioxidantes. Su consumo se ha popularizado en la alta cocina mexicana e internacional, siendo considerado una delicatessen. Estas quesadillas representan la perfecta fusión entre tradición y sabor contemporáneo.
Combina el huitlacoche con flor de calabaza salteada para una versión más vegetal y colorida.
Usa la misma mezcla de relleno para hacer empanadas horneadas con masa de maíz o harina.
Transforma el relleno en una sopa cremosa añadiendo caldo de verduras y crema.
Guarda el relleno de huitlacoche en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por 2 días. Las quesadillas ya cocidas se pueden refrigerar por 1 día, pero es mejor recalentarlas en un comal para recuperar su textura crujiente.
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