Una versión aromática de la clásica tarta salada francesa

La Quiche Lorraine es un icono de la gastronomía francesa que se originó en la región de Lorena, al noreste de Francia. Esta versión alsaciana incorpora hierbas frescas que realzan los sabores tradicionales y añaden un toque aromático único. La combinación de la cremosidad del relleno con la textura crujiente de la masa es simplemente irresistible.
El sabor de esta quiche es equilibrado y sofisticado, con la salinidad del bacon, la suavidad de la nata y el queso, y el frescor de las hierbas. Las hierbas utilizadas, como el perifollo y el cebollino, aportan notas verdes y ligeramente picantes que cortan la riqueza de los ingredientes principales. La textura es cremosa pero firme, con una corteza dorada y crujiente que contrasta perfectamente con el interior sedoso.
Para la presentación, se recomienda servir la quiche tibia o a temperatura ambiente, cortada en porciones triangulares. Se puede decorar con hierbas frescas adicionales y acompañar con una ensalada verde mixta para equilibrar el plato. La corteza debe estar perfectamente dorada y el relleno debe tener una consistencia firme pero no seca.
Esta receta es ideal para ocasiones especiales pero también funciona perfectamente como plato principal en comidas familiares. La versatilidad de la quiche permite prepararla con antelación y calentarla ligeramente antes de servir. Es importante dejar reposar la quiche unos minutos después de hornear para que el relleno se asiente y sea más fácil de cortar.
El secreto de una buena quiche está en la calidad de los ingredientes: usar bacon de buena calidad, nata fresca y hierbas recién cortadas hace una diferencia notable. La masa debe estar bien fría antes de hornear para evitar que se encoja y para conseguir esa textura escamosa tan característica.
En Alsacia, esta preparación se sirve tradicionalmente acompañada de un vino blanco seco de la región, como un Riesling o un Gewürztraminer. Las hierbas añadidas reflejan la influencia de la cocina alemana en la región, creando una fusión de sabores que representa perfectamente la identidad cultural alsaciana.
Sustituir el bacon por champiñones salteados y espinacas. Añadir pimiento rojo asado para más color.
Reemplazar el bacon por gambas y salmón ahumado. Usar eneldo en lugar de perifollo.
Preparar la masa con harina de almendra y harina de arroz. Ajustar las cantidades de líquido según sea necesario.
Dejar enfriar completamente, cubrir con film transparente o guardar en un recipiente hermético. Refrigerar hasta 3 días. Calentar en horno a 150°C durante 10-15 minutos antes de servir.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.