Un guiso de garbanzos en salsa de tomate casera, perfecto para acompañar

El secreto para que salga bien está en cocinar la base de verduras a fuego medio hasta que esté bien blanda y dulce. Si la cebolla, la zanahoria y el apio no están bien pochados, el sabor final será más plano y menos profundo. No tengas prisa en este primer paso.
Cuando añadas el concentrado de tomate, déjalo cocinar un minuto con las verduras. Este pequeño paso tuesta ligeramente el concentrado, quitándole el sabor crudo y potenciando su dulzor. Luego, vierte el tomate triturado y el caldo.
Aquí viene la parte más importante: la cocción lenta. Añade los garbanzos cocidos y deja que el guiso hierva suavemente entre 45 y 60 minutos. Este tiempo no es solo para espesar la salsa, sino para que los garbanzos absorban todos los sabores. Revuelve de vez en cuando para que no se pegue.
La consistencia final es clave. Si ves que se queda muy espeso, añade un poco más de caldo o agua. Si está demasiado líquido, cocínalo destapado unos minutos más para que evapore el exceso de líquido. Prueba y rectifica de sal y pimienta siempre al final.
Un truco: este ragú sabe incluso mejor al día siguiente. Si puedes, prepáralo con antelación y guárdalo en la nevera. Los sabores se integrarán de maravilla. Para servirlo, no te olvides del perejil fresco picado y un buen chorro de aceite de oliva virgen extra al final. Ese toque en frío justo antes de comer marca una gran diferencia.
Si usas garbanzos de bote, escúrrelos y enjuágalos bien. Con garbanzos cocidos en casa, asegúrate de que estén tiernos. Funciona genial con pan para mojar, sobre polenta o con una pasta corta como penne.
Añade 1 cucharadita de pimentón picante o unas escamas de chile al sofrito inicial para un toque picante.
Incorpora 200g de champiñones laminados o 1 calabacín en cubos junto con las otras verduras para más textura y nutrientes.
Deglaza la olla con 100ml de vino tinto después de dorar las verduras, dejando que se evapore el alcohol antes de añadir el tomate.
Deja enfriar completamente el ragú antes de transferirlo a un recipiente hermético. Refrigera hasta 4 días. Para congelar, coloca en recipientes aptos para congelador hasta 3 meses. Descongela en refrigerador y recalienta a fuego medio.
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23 de febrero de 2026
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