Un guiso vegano reconfortante con tempeh desmenuzado y salsa de tomate casera

El ragú de tempeh con tomate es una reinterpretación vegana del clásico ragú italiano, donde el tempeh sustituye a la carne tradicional. Este plato combina la textura carnosa del tempeh desmenuzado con una rica salsa de tomate casera, creando un guiso reconfortante y lleno de sabor.
El tempeh, originario de Indonesia, aporta una textura única y un perfil nutricional excelente, siendo rico en proteínas y probióticos. Al desmenuzarlo y dorarlo, adquiere una consistencia similar a la carne picada, absorbiendo perfectamente los sabores del sofrito y la salsa de tomate. La combinación de hierbas aromáticas como el orégano y el tomillo le da un carácter mediterráneo inconfundible.
Este ragú destaca por su equilibrio entre lo terroso del tempeh y la acidez natural del tomate. La cocción lenta permite que todos los ingredientes se integren armoniosamente, creando una salsa espesa y sabrosa que se adhiere perfectamente a la pasta o al arroz. Es un plato que mejora con el tiempo, por lo que prepararlo con antelación realza aún más sus sabores.
Para la presentación, se recomienda servir el ragú sobre pasta fresca tipo tagliatelle o pappardelle, espolvoreado con levadura nutricional para simular el queso parmesano. También puede acompañarse con polenta cremosa o arroz integral. Decorar con unas hojas frescas de albahaca o perejil picado añade un toque de color y frescura.
Este plato es perfecto para compartir en familia o con amigos, ya que su preparación es sencilla pero el resultado es sofisticado. Es ideal para quienes buscan incorporar más proteínas vegetales en su dieta sin sacrificar el sabor ni la textura de los platos tradicionales.
El ragú de tempeh se conserva excelentemente en refrigerador y puede congelarse, por lo que es perfecto para preparar en grandes cantidades y tener listo para varias comidas. Su versatilidad permite múltiples variaciones según los ingredientes disponibles y las preferencias personales.
Añade 200g de setas picadas (como champiñones o portobello) al sofrito para darle un sabor más terroso y una textura adicional.
Incorpora 1 cucharadita de pimentón picante y 1 chile rojo picado al sofrito para una versión con un toque picante.
Añade 100g de aceitunas negras deshuesadas y picadas durante los últimos 10 minutos de cocción para un sabor mediterráneo más intenso.
Deja enfriar completamente el ragú y guárdalo en un recipiente hermético en el refrigerador. También puede congelarse por hasta 3 meses. Calienta a fuego lento en una sartén, añadiendo un poco de agua o caldo si es necesario.
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