Un guiso reconfortante con sabor umami y textura carnosa

Este ragú vegano de setas es una reinterpretación moderna del clásico ragú italiano, sustituyendo la carne tradicional por una mezcla de setas que aportan una textura carnosa y un profundo sabor umami. La combinación de diferentes tipos de setas crea una complejidad de sabores que sorprenderá incluso a los paladares más exigentes, mientras que las verduras y el vino tinto añaden capas de sabor que se desarrollan durante la cocción lenta.
La textura del ragú es rica y sustanciosa, con las setas que mantienen su consistencia firme pero tierna después de la cocción prolongada. El sofrito de cebolla, zanahoria y apio (el clásico soffritto italiano) proporciona la base aromática perfecta, mientras que el tomate triturado y el concentrado de tomate aportan la acidez y cuerpo necesarios para equilibrar los sabores terrosos de las setas.
Este plato tiene sus raíces en la tradición culinaria italiana, donde el ragú es un elemento fundamental de la cocina familiar. La versión vegana mantiene el espíritu reconfortante del original mientras se adapta a las preferencias dietéticas modernas. La cocción lenta permite que todos los ingredientes se integren perfectamente, creando una salsa que mejora con el tiempo.
Para la presentación, sirve el ragú sobre pasta fresca como tagliatelle o pappardelle, o sobre polenta cremosa. Espolvorea con perejil fresco picado y un poco de ralladura de limón para añadir frescura. También puedes acompañarlo con un buen pan rústico para mojar en la salsa.
El ragú es perfecto para preparar con antelación, ya que los sabores se intensifican al reposar. Es un plato ideal para compartir en reuniones familiares o cenas con amigos, ofreciendo una opción vegana que satisfará a todos los comensales. La versatilidad de las setas permite adaptar la receta según la temporada y disponibilidad.
Consejo importante: no escatimes en el tiempo de cocción, ya que es fundamental para desarrollar los sabores complejos. Deja que el ragú hierva suavemente durante al menos una hora, removiendo ocasionalmente para evitar que se pegue al fondo de la olla. El resultado será un plato reconfortante, nutritivo y lleno de sabor.
Añade 200g de lentejas cocidas junto con las setas para aumentar el contenido proteico
Incorpora 1 cucharadita de copos de chile o guindilla picada al sofrito
Sustituye el tomillo seco por una mezcla de romero y salvia frescos
Guarda el ragú en un recipiente hermético en el refrigerador. Calienta a fuego lento en una cazuela, añadiendo un poco de agua o caldo si es necesario para recuperar la consistencia.
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