Un ramen cremoso y reconfortante con calabaza asada y col china

Este ramen de miso con calabaza es una reinterpretación vegetariana del clásico japonés, donde la cremosidad de la calabaza asada se combina con la profundidad umami de la pasta de miso. La col china aporta un toque fresco y crujiente que contrasta perfectamente con la textura sedosa del caldo.
El origen del ramen se remonta a la cocina china, pero fue en Japón donde evolucionó hasta convertirse en un ícono cultural. Esta versión con calabaza es una adaptación moderna que respeta las técnicas tradicionales mientras incorpora ingredientes de temporada. La calabaza asada desarrolla una dulzura natural que equilibra la salinidad del miso.
La textura del plato es una experiencia sensorial completa: el caldo espeso y cremoso envuelve los fideos de trigo, mientras que la col china mantiene su estructura al dente. Los champiñones shiitake aportan un masticabilidad satisfactoria, y el huevo pochado añade riqueza cuando se rompe la yema.
Para la presentación, se recomienda servir en cuencos hondos tradicionales japoneses. Disponer los fideos primero, luego verter el caldo caliente sobre ellos. Colocar la calabaza asada en un lado, la col china en el otro, y coronar con el huevo pochado en el centro. Espolvorear con cebollino fresco picado y semillas de sésamo tostadas.
Este plato es perfecto para las noches frías de otoño e invierno, cuando se antoja algo reconfortante pero nutritivo. La combinación de proteínas vegetales, carbohidratos complejos y verduras lo convierte en una comida equilibrada y satisfactoria.
Un consejo importante es no hervir la pasta de miso, ya que el calor excesivo destruye sus probióticos beneficiosos. Siempre se debe disolver en un poco del caldo caliente fuera del fuego y luego incorporar al resto del caldo justo antes de servir.
Añadir 1-2 cucharaditas de pasta de gochujang (pasta de chile coreana) al caldo para un toque picante y complejo.
Añadir tofu firme cortado en cubos y dorado, o tempeh marinado y salteado para aumentar el contenido proteico.
Incluir espinacas baby, brotes de soja o maíz dulce según la temporada y disponibilidad.
Guardar el caldo, las verduras salteadas, los fideos y la calabaza asada por separado en recipientes herméticos. Los huevos pochados es mejor consumirlos inmediatamente. Para recalentar, calentar el caldo suavemente sin hervir y preparar los cuencos al momento.