Un caldo rico y aromático con fideos al dente y toppings variados

El ramen shoyu es una de las cuatro variedades principales de ramen en Japón, caracterizada por su caldo a base de salsa de soja (shoyu) que le da un color ámbar y un sabor umami profundo. Originario de Tokio en la década de 1910, este plato se popularizó rápidamente por su equilibrio perfecto entre salado y sabroso, convirtiéndose en un ícono de la comida callejera japonesa.
La clave de un buen ramen shoyu reside en su caldo, que tradicionalmente se prepara con huesos de pollo y cerdo cocidos lentamente durante horas para extraer todo su sabor y colágeno. A este caldo se le añade la salsa de soja, que no solo aporta color sino también complejidad de sabores, creando una base aromática que complementa perfectamente los fideos de trigo al dente.
Los toppings juegan un papel fundamental en la experiencia del ramen. El chashu (cerdo asado lentamente) aporta untuosidad, el huevo marinado (ajitsuke tamago) añade cremosidad, mientras que las verduras como el menma (bambú fermentado) y las cebolletas proporcionan textura y frescura. Cada bocado es una sinfonía de sabores y texturas que se complementan armoniosamente.
Para la presentación, se recomienda servir el ramen en cuencos hondos precalentados, colocando primero los fideos, luego el caldo caliente y finalmente los toppings de manera ordenada y atractiva. El huevo marinado se corta por la mitad para mostrar su yema cremosa, y se espolvorea con nori tostado y semillas de sésamo para añadir un toque final de sabor y textura.
Este plato es ideal para días fríos o cuando se busca un alimento reconfortante y nutritivo. Aunque requiere tiempo de preparación, el resultado final vale cada minuto invertido, ofreciendo una experiencia culinaria auténticamente japonesa que satisface tanto el paladar como el alma.
Un consejo importante es preparar los componentes con anticipación, ya que muchos de ellos (como el chashu y los huevos marinados) mejoran su sabor después de reposar. Esto permite ensamblar el ramen rápidamente al momento de servir, garantizando que todos los elementos estén en su punto óptimo de temperatura y textura.
Sustituir el caldo de huesos por un caldo de setas shiitake y kombu. Reemplazar el chashu por tofu marinado o setas portobello a la plancha.
Añadir pasta de chile o rayu (aceite de chile) a la salsa tare para un toque picante. También se pueden incluir rodajas de chile fresco como topping.
Almacenar los componentes por separado: caldo en recipiente hermético, chashu en su líquido de cocción, huevos marinados en su líquido de marinado. Los fideos cocidos se conservan mejor sin caldo. Ensamblar solo al momento de servir.
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