Guiso de verduras provenzal al horno

El ratatouille es un clásico de la cocina provenzal francesa que celebra las verduras de temporada en su máximo esplendor. Originario de la región de Provenza, este guiso de verduras ha evolucionado desde su versión más rústica y campesina hasta convertirse en un plato refinado que incluso inspiró la famosa película de animación de Pixar.
La versión que presentamos aquí es la clásica al horno, donde las verduras se disponen en capas circulares creando un hermoso patrón visual. El sabor es una armonía perfecta entre la dulzura de los pimientos y las cebollas, la acidez del tomate, la suavidad de la berenjena y el toque terroso del calabacín. Cada bocado ofrece una textura diferente: las berenjenas se vuelven cremosas, los calabacines mantienen cierta firmeza y los pimientos aportan un toque crujiente.
La clave de un buen ratatouille está en la cocción lenta que permite que los sabores se integren perfectamente. La salsa de tomate con hierbas provenzales (tomillo, romero y albahaca) impregna todas las verduras, creando una base aromática que eleva el plato. El ajo y la cebolla caramelizados añaden profundidad y complejidad al conjunto.
Para la presentación, se recomienda servir el ratatouille directamente en la fuente de horno donde se cocinó, mostrando el hermoso patrón circular de las verduras. Se puede adornar con hojas frescas de albahaca o perejil picado. El plato mejora si se deja reposar unos minutos después de sacarlo del horno, permitiendo que los jugos se asienten y los sabores se intensifiquen.
Este plato es perfecto para ocasiones especiales pero también funciona como un almuerzo reconfortante de diario. Su versatilidad permite servirlo caliente, tibio o incluso a temperatura ambiente, lo que lo hace ideal para preparar con antelación. Tradicionalmente se acompaña con pan crujiente para mojar en la deliciosa salsa.
Desde el punto de vista nutricional, el ratatouille es un plato completo y saludable, rico en vitaminas, minerales y fibra. Las verduras cocinadas a fuego lento conservan mejor sus nutrientes y el aceite de oliva aporta grasas saludables. Es una excelente opción para quienes buscan una alimentación equilibrada sin sacrificar el sabor.
Cortar todas las verduras en cubos y cocinar a fuego lento en una cazuela durante 1 hora, sin horno. Es la versión más rústica y original.
Espolvorear queso de cabra o parmesano rallado sobre las verduras 10 minutos antes de terminar la cocción en el horno.
Añadir garbanzos cocidos o trozos de tofu marinado entre las capas de verduras para hacer el plato más completo.
Dejar enfriar completamente, transferir a un recipiente hermético y refrigerar. Calentar en el microondas o en el horno a 160°C durante 15-20 minutos antes de servir.
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