Un clásico italiano cremoso y aromático con setas silvestres

El risotto de boletus es una joya de la cocina italiana que combina la cremosidad del arroz arborio con el intenso sabor terroso de las setas boletus. Este plato, originario del norte de Italia, especialmente de la región de Piamonte, representa la esencia de la cocina de temporada donde los ingredientes locales se transforman en una experiencia culinaria sublime. La tradición del risotto se remonta al siglo XIX, cuando el arroz comenzó a cultivarse en los valles del Po, dando lugar a esta técnica única de cocción que libera el almidón del grano creando una textura sedosa y envolvente.
El sabor de este risotto es profundamente umami, con notas terrosas y boscosas de los boletus que se complementan perfectamente con la salinidad del parmesano curado. El tomillo fresco añade un toque herbáceo y ligeramente floral que equilibra la intensidad de las setas. La textura es cremosa pero no pesada, con los granos de arroz manteniendo su estructura al dente en el centro mientras liberan su almidón para formar la típica "onda" del risotto perfecto.
La presentación es crucial en este plato. Se sirve inmediatamente después de cocinar, en platos hondos precalentados, con una cucharada adicional de mantequilla y parmesano rallado en el momento. El risotto debe tener una consistencia fluida que se extienda suavemente en el plato, nunca seca ni apelmazada. Se puede decorar con unas hojas de tomillo fresco y unas láminas finas de boletus salteados para añadir textura y elegancia visual.
El secreto de un buen risotto está en la paciencia y el cuidado durante la cocción. El caldo debe añadirse poco a poco, removiendo constantemente para activar el almidón del arroz. La temperatura debe mantenerse constante, nunca demasiado alta para evitar que el arroz se pegue ni demasiado baja que retrase la cocción. El punto exacto se alcanza cuando el arroz está al dente pero cremoso, con una salsa que lo envuelve completamente.
Este plato es perfecto para ocasiones especiales pero también puede adaptarse a cenas cotidianas elegantes. Su versatilidad permite variaciones según la temporada de setas disponibles, aunque los boletus por su sabor intenso y textura carnosa son ideales. El vino blanco utilizado en la cocción no solo aporta acidez sino que realza los sabores terrosos de las setas.
Para el maridaje, un vino blanco estructurado como un Chardonnay de roble o un Pinot Grigio fresco complementa perfectamente los sabores del risotto. Como acompañamiento, una ensalada verde simple con vinagreta de limón ayuda a limpiar el paladar entre bocados. La cremosidad del plato pide contraste, por lo que evitar acompañamientos pesados es clave para disfrutar plenamente de esta experiencia gastronómica.
Añade unas láminas de trufa negra al final o un poco de aceite de trufa para un toque de lujo.
Sustituye la mantequilla por aceite de oliva y el parmesano por levadura nutricional o queso vegano.
Combina boletus con otras setas como níscalos, shiitake o champiñones portobello.
Guardar en recipiente hermético una vez completamente frío. Calentar a fuego lento añadiendo un poco de caldo o agua para recuperar la cremosidad.
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