Filetes enrollados con un relleno cremoso de puerro y queso

El truco que más ayuda en esta receta es dejar que el relleno de puerro y queso se enfríe completamente antes de extenderlo sobre la carne. Si está caliente, el queso se derrite y se vuelve demasiado líquido, haciendo casi imposible enrollar los filetes sin que se desparrame todo. Mi consejo es preparar el sofrito de puerro con antelación.
Para el relleno, es clave usar solo la parte blanca y el verde claro del puerro. La parte verde oscura es más fibrosa y no se ablanda igual. Cuando los sofrías con el ajo, cocínalos a fuego medio durante 8-10 minutos hasta que estén muy tiernos, pero sin que lleguen a dorarse. Luego, mézclalos bien con el queso fresco desmenuzado.
A la hora de enrollar, si los filetes son gruesos, aplánalos un poco con un rodillo para que sean más manejables. Coloca el relleno en el centro, pero sin pasarte: si pones demasiado, se saldrá por los lados. Enrolla con firmeza y coloca la costura hacia abajo en la sartén. Si ves que se abren, puedes sujetarlos con un palillo, pero recuerda quitarlo antes de servir.
Para la cocción, calienta bien el aceite a fuego medio-alto. Empieza sellando la costura para que se cierre. Luego, dóralos por todos lados con paciencia, usando pinzas para girarlos. Los 8-10 minutos en la sartén suelen ser suficientes, pero si los filetes eran gruesos o tienes dudas de que el interior esté caliente, mételos 5 minutos en el horno a 180°C. Así te aseguras sin riesgo de quemar el exterior.
La salsa de yogur es opcional, pero un buen contraste fresco. Si no tienes yogur natural, una cucharada de nata agria o incluso un poco de mayonesa ligera con limón y perejil funcionan. Sírvelos cortados por la mitad en diagonal para que se vea el bonito relleno. Se conservan bien un par de días en la nevera y se pueden recalentar suavemente en el microondas o en una sartén con un chorrito de agua tapada.
En lugar de queso fresco, usa queso de cabra y añade una loncha fina de jamón serrano en el interior antes de enrollar.
Añade un poco de pimentón picante o unas gotas de salsa de tabasco al relleno para darle un toque picante.
Sirve los rollitos sobre una cama de salsa de tomate casera caliente para una presentación más contundente.
Guarda los rollitos cocidos en un recipiente hermético en el refrigerador. Calienta en el horno o sartén antes de servir.
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23 de febrero de 2026
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