Un pan artesanal aromático con semillas de cáñamo y hierbas mediterráneas

La rosca de pan con cáñamo y orégano es una deliciosa reinterpretación de los panes tradicionales mediterráneos, donde la sabiduría ancestral de la panadería se encuentra con ingredientes modernos y nutritivos. Esta receta combina la textura esponjosa y aireada de un buen pan de masa madre con el sabor terroso y ligeramente a nuez de las semillas de cáñamo, complementado por el aroma herbal y ligeramente picante del orégano fresco. El cáñamo, además de aportar un perfil nutricional excepcional con proteínas vegetales y ácidos grasos esenciales, añade una textura crujiente que contrasta maravillosamente con la miga tierna.
Originaria de las tradiciones panaderas del sur de Europa, la rosca ha sido durante siglos una forma popular de presentar el pan, simbolizando la unidad y la continuidad. En esta versión contemporánea, mantenemos la forma circular tradicional pero incorporamos ingredientes que elevan tanto el sabor como el valor nutricional. El orégano, hierba emblemática de la cocina mediterránea, no solo aporta su característico aroma sino también propiedades antioxidantes que se potencian durante el horneado
La textura de esta rosca es verdaderamente especial: una corteza dorada y crujiente que cede al tacto revela una miga alveolada, húmeda y elástica. Las semillas de cáñamo tostadas en la superficie añaden un contraste de crujiente que se complementa con su sabor a nuez, mientras que el orégano distribuye su aroma de manera uniforme en cada bocado. La masa, trabajada con paciencia y respetando los tiempos de fermentación, desarrolla sabores complejos que recuerdan a los panes artesanales de antaño.
Para presentar esta rosca, recomiendo servirla en una tabla de madera rústica, cortada en porciones generosas que muestren la belleza de su miga. Es perfecta para acompañar con aceite de oliva virgen extra y un toque de sal marina, o para preparar sándwiches gourmet con ingredientes frescos como tomate, rúcula y queso de cabra. El contraste entre la corteza crujiente y la miga tierna se aprecia mejor cuando el pan está a temperatura ambiente, idealmente unas horas después del horneado.
Este pan no solo satisface el paladar sino que también nutre el cuerpo, gracias al cáñamo rico en omega-3 y proteínas completas. Es una excelente opción para quienes buscan alternativas más nutritivas a los panes comerciales, manteniendo todo el sabor y la textura de la panadería artesanal. Perfecto para compartir en familia o para impresionar en reuniones, esta rosca demuestra que la tradición y la innovación pueden coexistir armoniosamente en la cocina.
Sustituye 200g de harina blanca por harina integral para un pan más nutritivo y con más fibra.
Añade 100g de queso parmesano rallado a la masa para un sabor más intenso y salado.
Utiliza una mezcla de harinas sin gluten y añade 1 cucharadita de goma xantana para mantener la estructura.
Conservar en una bolsa de papel o tela a temperatura ambiente. No refrigerar para evitar que se ponga correoso. Para congelar, cortar en porciones y envolver bien en film transparente, descongelar a temperatura ambiente.
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