Pan artesano con semillas de cáñamo y perejil fresco

Lo que más se nota en el resultado final es el manejo de la fermentación. Si la masa no ha doblado su volumen en la primera fermentación, no la fuerces. Es mejor esperar un poco más, incluso en un lugar cálido, que hornear una masa que no ha desarrollado su sabor y textura. El agua debe estar tibia, no caliente, para no matar la levadura.
Al amasar, el objetivo es conseguir una masa suave y elástica. Si se te pega mucho a las manos, añade solo un poco más de harina, pero no demasiada o el pan quedará denso. Incorpora las semillas de cáñamo y el perejil picado al final del amasado, justo antes de que la masa esté perfecta, para que se distribuyan bien sin romper la estructura del gluten.
Para formar la rosca, desgasifica la masa con suavidad, solo presionando para sacar el aire grande. No la amases de nuevo con fuerza. Al darle forma, asegúrate de que el agujero central sea generoso, porque se cerrará un poco durante la segunda fermentación y el horneado. Deja levar otros 45 minutos hasta que aumente notablemente.
El truco del vapor los primeros 10 minutos de horno (con un recipiente con agua abajo) es clave para que la corteza se expanda bien y quede crujiente. Después, el horneado a seco termina de dorarla. No la cortes caliente. Dejar que se enfríe completamente en una rejilla es lo que permite que la miga se asiente y no quede gomosa. Si la partes antes, el vapor interno la humedecerá.
Si no tienes perejil fresco, mejor omítelo que uses seco; el sabor no es el mismo. Las semillas de cáñamo se pueden usar tal cual, pero si las tuestas ligeramente en una sartén antes de añadirlas, potenciarás su aroma a nuez. Este pan aguanta bien unos días envuelto en un trapo de cocina, y si se pone algo duro, unos segundos en la tostadora lo reviven perfectamente.
Añadir 80g de aceitunas negras deshuesadas y picadas junto con el perejil para un sabor mediterráneo más intenso.
Dividir la masa en 8 porciones iguales y formar pequeños panecillos, reduciendo el tiempo de horneado a 15-20 minutos.
Incorporar 100g de queso parmesano rallado a la masa para un pan más sabroso y con textura diferente.
Guardar en una bolsa de papel o tela a temperatura ambiente. No refrigerar para evitar que se endurezca. Para recalentar, colocar en horno a 180°C durante 5-10 minutos.
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23 de febrero de 2026
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