Pan artesanal con chía y tomillo, paso a paso seguro

Para ahorrar tiempo sin liarla, haz esto primero: disuelve la levadura y la miel en el agua tibia (no caliente). Si el agua está demasiado caliente, matarás la levadura y el pan no subirá. Mientras, mezcla la harina con la sal en otro bol. Así evitas que la sal entre en contacto directo con la levadura y la inactive.
El amasado es clave para la estructura. Cuando incorpores los líquidos a la harina, amasa bien esos 10-15 minutos hasta que la masa esté suave y no se pegue. Solo entonces añades la chía, el tomillo y la ralladura. Si lo echas todo al principio, las semillas cortan el gluten y la masa no queda elástica.
Respetar los tiempos de fermentación es lo que más falla. La primera fermentación, de 1 hora y 30 minutos, debe hacerse en un lugar cálido y sin corrientes. No te impacientes y la metas al horno antes de que doble su volumen. Para saber si está lista, presiona suavemente con un dedo: si la huella se recupera lentamente, ya está.
Al formar la rosca, desgasifica la masa con suavidad, solo presionando para sacar el aire grande. No la amases de nuevo con fuerza o la dejarás 'cansada'. Para que quede bonita y se hornee uniformemente, intenta que el cilindro tenga unos 50 cm antes de unir los extremos.
La segunda fermentación, de 45 minutos, es igual de importante. Aprovecha para precalentar el horno a 220°C con el recipiente para crear vapor (una bandeja abajo) si tu horno no lo genera. El engrudo de harina y agua ayuda a que se peguen las semillas de chía para decorar y contribuye a un dorado más bonito.
Hornea primero a alta temperatura (220°C durante 10 min) para el 'golpe de calor' que active el crecimiento final y forme la corteza. Luego baja a 200°C para que se cocine el interior sin quemarse. El punto exacto lo sabes cuando al golpear la base suena a hueco. Déjala enfriar en una rejilla; si la cortas caliente, la miga se apelmazará.
Si te sobra o lo haces con antelación, este pan aguanta bien. Guárdalo en una bolsa de tela o papel. Para el día siguiente, un golpe rápido en el horno caliente recuperará la corteza crujiente. La chía ayuda a que la miga se mantenga húmeda.
Sustituye la mitad de la harina de fuerza por harina integral para un pan más nutritivo y con más fibra
Añade 100g de aceitunas negras deshuesadas y picadas a la masa para un sabor mediterráneo más intenso
Reemplaza la miel por sirope de agave o azúcar moreno para una versión completamente vegana
Guardar en una bolsa de papel o tela a temperatura ambiente. Para recuperar la frescura, calentar en horno a 180°C durante 5-10 minutos.
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23 de febrero de 2026
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