Un pan artesanal con semillas de chía y aroma de tomillo fresco

La rosca de pan con chía y tomillo fresco es una deliciosa creación de panadería artesanal que combina la textura crujiente de las semillas de chía con el aroma herbal del tomillo fresco. Esta receta tiene sus raíces en la tradición mediterránea, donde el pan siempre ha sido el centro de la mesa familiar. La chía, originaria de Mesoamérica, aporta un toque moderno y nutritivo a esta preparación clásica, creando una fusión de sabores que honra tanto la tradición como la innovación culinaria.
La textura de esta rosca es verdaderamente especial: una corteza dorada y crujiente que se abre paso hacia una miga esponjosa y aireada. Las semillas de chía añaden pequeños puntos de crujido y un sutil sabor a nuez, mientras que el tomillo infunde cada bocado con su característico aroma herbal y ligeramente terroso. La combinación crea un perfil de sabor complejo que evoluciona en la boca, comenzando con la nota herbal del tomillo y terminando con el delicado sabor a nuez de la chía.
Para la preparación, es fundamental respetar los tiempos de fermentación, ya que son los que desarrollan el sabor característico del pan. La primera fermentación permite que la masa desarrolle su estructura de gluten y sabor, mientras que la segunda fermentación justo antes de hornear asegura que la rosca tenga un buen volumen y una miga abierta. El vapor inicial en el horno es crucial para lograr esa corteza dorada y crujiente que caracteriza a los mejores panes artesanales.
En cuanto a la presentación, esta rosca se presta para ser el centro de atención en cualquier mesa. Se puede servir sobre una tabla de madera rústica, acompañada de aceite de oliva virgen extra y un pequeño cuenco de sal marina para mojar. La forma de rosca no solo es estéticamente atractiva, sino que también facilita el corte en porciones individuales. Para realzar su belleza natural, se puede espolvorear un poco de harina sobre la superficie antes de hornear, creando ese aspecto artesanal tan característico.
Este pan es versátil en su uso: perfecto para acompañar sopas y guisos, ideal para hacer tostadas gourmet con aguacate y tomate, o simplemente delicioso untado con mantequilla o aceite de oliva. Su sabor herbal lo hace especialmente compatible con quesos suaves como el brie o el queso de cabra, creando combinaciones que deleitarán a los paladares más exigentes.
Finalmente, es importante mencionar que este pan mantiene su frescura sorprendentemente bien gracias al contenido de humedad que aportan las semillas de chía. Incluso al día siguiente, se puede refrescar en el horno para recuperar su textura crujiente. Es un pan que mejora con el tiempo en cuanto a sabor, ya que los sabores del tomillo y la chía se integran aún más en la miga después de unas horas de reposo.
Sustituye la mitad de la harina de fuerza por harina integral para un pan más nutritivo y con más fibra
Añade 100g de aceitunas negras deshuesadas y picadas a la masa para un sabor mediterráneo más intenso
Reemplaza la miel por sirope de agave o azúcar moreno para una versión completamente vegana
Guardar en una bolsa de papel o tela a temperatura ambiente. Para recuperar la frescura, calentar en horno a 180°C durante 5-10 minutos.
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